Israel derriba la sede de la UNRWA en Jerusalén Este y la agencia denuncia un “ataque sin precedentes”

Israel derriba la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, desatando duras críticas del organismo, que denuncia un ataque sin precedentes al Derecho Internacional.

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Las autoridades demuelen la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén Este Europa Press/Contacto/Nir Alon

Las autoridades demuelen la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén Este Europa Press/Contacto/Nir Alon

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Las autoridades israelíes han procedido este martes a la demolición de la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén Este, en aplicación de una ley aprobada en octubre de 2024 por el Parlamento que veta sus actividades. El comisionado general del organismo ha condenado con dureza la operación, que ha descrito como un “ataque sin precedentes” y un “desafío abierto y deliberado” al Derecho Internacional.

“Un nuevo nivel de desafío abierto y deliberado al Derecho Internacional, incluidos los privilegios e inmunidades de Naciones Unidas, por parte del Estado de Israel”, ha asegurado Lazzarini en un mensaje en redes sociales, donde ha denunciado que “las fuerzas israelíes irrumpieron a primera hora de la mañana en la sede de la UNRWA, una instalación de la ONU, en Jerusalén Este”.

Según ha detallado, “las excavadoras entraron en el complejo y empezaron a demoler edificios en su interior en presencia de parlamentarios y un miembro del Gobierno”, en referencia al ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir. “Es un ataque sin precedentes contra la agencia de la ONU y sus instalaciones”, ha lamentado Lazzarini.

El responsable de la UNRWA ha subrayado que, “al igual que todos los Estados miembro de la ONU y los países comprometidos con el orden internacional basado en normas, Israel está obligado a proteger y respetar la inviolabilidad de las instalaciones de Naciones Unidas”, antes de recordar que esta demolición “llega a raíz de otras medidas adoptadas por las autoridades israelíes para borrar la identidad de los refugiados palestinos”.

En esta línea, ha rememorado que las fuerzas israelíes ya irrumpieron el 12 de enero en un centro sanitario de la UNRWA en Jerusalén Este y ordenaron su cierre, mientras que “también está previsto durante las próximas semanas el corte del suministro de agua y electricidad a instalaciones de la UNRWA, incluidos centros de salud y educación”.

Lazzarini ha vinculado estos hechos con el nuevo marco legal: “Esto es resultado directo de la legislación aprobada por el Parlamento israelí en diciembre, que intensificó las leyes contra la UNRWA adoptadas en 2024. Estas acciones, junto a ataques incendiarios previos y una campaña de desinformación a gran escala, contradicen el fallo de octubre de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que reiteró que Israel está obligado, en virtud del derecho internacional, a facilitar las operaciones de la UNRWA, no a obstaculizarlas ni impedirlas”.

Ha agregado además que “el tribunal también subrayó que Israel no tiene jurisdicción sobre Jerusalén Este. No puede haber excepciones. Esto debe ser una llamada de atención”, antes de advertir de que “lo que está pasando hoy a la UNRWA ocurrirá mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática, ya sea en los Territorios Palestinos Ocupados o en cualquier otro lugar del mundo”.

El comisionado ha concluido alertando de que “el Derecho Internacional ha estado bajo un creciente ataque desde hace demasiado tiempo y está en riesgo de caer en la irrelevancia en caso de que no haya una respuesta por parte de los Estados miembro”, después de que el Gobierno israelí haya justificado la demolición de las instalaciones en Jerusalén Este y haya reiterado sus reproches contra la agencia.

Israel justifica la demolición y acusa a la UNRWA

El portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Oren Marmorstein, ha defendido la actuación de su país asegurando que “el Estado de Israel es propietario del complejo de Jerusalén en el que opera la Autoridad de Tierras”, en alusión a los terrenos donde se ubica la sede de la UNRWA, en el barrio de Sheij Yarrá.

Ha indicado igualmente que “incluso antes de la aprobación de la legislación en enero de 2025, la UNRWA ya había cesado sus operaciones en este lugar y ya no contaba con personal ni actividades de la ONU allí”, para sostener después en redes sociales que “el complejo no goza de inmunidad y su confiscación por parte de las autoridades israelíes se llevó a cabo de conformidad con el Derecho israelí e internacional”.

Según Marmorstein, “la medida de hoy no constituye una nueva política, sino más bien la aplicación de la legislación israelí vigente relativa a la UNRWA”, antes de reiterar las acusaciones de que “empleados de a UNRWA participaron en la masacre del 7 de octubre (de 2023) y en el secuestro de israelíes”, cargos que la agencia ha rechazado repetidamente.

El portavoz ha insistido en que “numerosos empleados de la organización son terroristas de Hamás y de Yihad Islámica, y su infraestructura se ha utilizado para la construcción de túneles, el lanzamiento de cohetes y actividades terroristas”. “UNRWA-Hamás dejó hace tiempo de ser una organización de ayuda humanitaria y se ha convertido en un invernadero para el terrorismo”, ha apostillado.

Por su parte, Ben Gvir ha calificado la demolición de “día histórico” y “festivo”. “Es un día muy importante para la soberanía (de Israel) en Jerusalén. Durante años, estos simpatizantes del terrorismo han estado aquí, y hoy están siendo expulsados de aquí con todo lo que han construido. Esto es lo que se les hará a todos los simpatizantes del terrorismo”, ha remarcado el ministro de Seguridad Nacional.

Las autoridades israelíes han acusado en numerosas ocasiones a la agencia de la ONU de respaldar a Hamás y a otros grupos armados palestinos. Sin embargo, una investigación independiente dirigida por la exministra de Exteriores francesa Catherine Colonna concluyó en abril de 2024 que, aunque la organización debía mejorar en ámbitos como la neutralidad o la transparencia, no encontró pruebas que avalaran las denuncias de Israel sobre vínculos entre empleados de la agencia y organizaciones terroristas.

Pese a estas conclusiones, Israel ha mantenido su presión. De hecho, las fuerzas de seguridad israelíes llevaron a cabo el 8 de diciembre una redada en la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, en el marco de esta campaña contra el organismo, que denunció el “flagrante desprecio” por parte de Israel al Derecho Internacional.