El Ejército de Israel ha informado este jueves de la muerte de cinco presuntos integrantes del partido-milicia chií Hezbolá durante bombardeos realizados el miércoles contra varias posiciones en el sur de Líbano, pese al alto el fuego acordado el 16 de abril y extendido la semana pasada con la mediación de Estados Unidos.
En su comunicado, el Ejército ha señalado que “cinco terroristas de Hezbolá que operaban cerca de elementos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el sur de Líbano fueron eliminados”, antes de denunciar ataques con drones contra sus efectivos en esta misma zona, en el contexto de la nueva invasión iniciada tras el estallido de las hostilidades el 2 de marzo.
Asimismo, las autoridades militares israelíes han indicado que Hezbolá logró derribar uno de sus drones mediante un misil tierra-aire, aunque han subrayado que “no hay temor sobre una filtración de información” procedente del aparato. “El incidente está siendo investigado”, ha añadido el comunicado.
La última escalada de enfrentamientos a gran escala comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. En respuesta, las fuerzas israelíes pusieron en marcha una nueva ofensiva de gran envergadura y una invasión terrestre de Líbano, que ha dejado más de 2.500 muertos desde entonces.
Con anterioridad, ambas partes habían alcanzado un alto el fuego en noviembre de 2024, tras trece meses de combates desencadenados por los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde esa fecha Israel mantuvo una campaña de bombardeos frecuentes sobre territorio libanés y la presencia de militares en distintas zonas, alegando operaciones contra Hezbolá, mientras Beirut y el grupo chií denunciaban de forma reiterada estas acciones.