El Ejército de Israel ha dictado este lunes tres nuevas órdenes de evacuación para varias localidades del sur de Líbano ante la previsión de nuevos bombardeos en la zona, a pesar del alto el fuego vigente desde mediados de abril, un periodo marcado por la continuidad de los ataques israelíes y el uso de drones por parte del partido-milicia chií Hezbolá.
El portavoz en árabe de las Fuerzas Armadas israelíes, Avichai Andrai, ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales que los habitantes de Haruf, Burj al Chamali y Debal “deben evacuar la zona y situarse a una distancia de al menos un kilómetro” de las áreas designadas.
Asimismo, ha subrayado que, “de acuerdo con las violaciones perpetradas por la organización terrorista Hezbolá del acuerdo de alto el fuego, el Ejército israelí se ha visto forzado a actuar consecuentemente mediante el uso de la fuerza”, remarcando al mismo tiempo que no existe “intención alguna de dañar a la población”.
El último repunte de hostilidades a gran escala comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbolá disparó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. En respuesta, las fuerzas israelíes iniciaron una nueva ofensiva de gran alcance y una invasión terrestre en Líbano, que ha dejado más de 2.700 muertos desde entonces.
Con anterioridad, ambas partes habían acordado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de enfrentamientos desencadenados por los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde esa fecha Israel mantuvo una campaña de bombardeos frecuentes sobre territorio libanés y la presencia de tropas en diversos puntos, alegando operaciones contra Hezbolá, mientras Beirut y el grupo chií denunciaban de forma reiterada estas acciones.