El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha remitido este miércoles una carta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en la que solicita que se declare “organización terrorista” a la Guardia Revolucionaria iraní. En su misiva, acusa a Irán de “amenazar directamente a Israel” y de poner en riesgo “la paz y la seguridad regionales e internacionales”.
“Insto al Consejo de Seguridad de la ONU a condenar a Irán y designar inmediatamente a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista”, ha señalado Saar, que responsabiliza a Teherán de “lanzar ataques mortíferos a gran escala con misiles y drones durante los últimos días contra centros de población civil israelí”.
El jefe de la diplomacia israelí sostiene que estos ataques suponen una “flagrante violación del Derecho Internacional” y recuerda que trece civiles han perdido la vida en este contexto. Según explica, estos bombardeos forman parte de la respuesta de Irán a la ofensiva llevada a cabo el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país persa.
Saar subraya además que “durante décadas, el régimen iraní y sus líderes han declarado abiertamente su objetivo de aniquilar al Estado de Israel”. “Esto nunca fue mera retórica, sino un plan operativo que este régimen persiguió mediante una campaña sostenida de hostilidades, incluyendo su red de aliados terroristas, y la incesante búsqueda de avances en sus programas de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, así como en su programa de misiles de largo alcance”, ha recalcado.
En la carta se detalla que “Irán ha lanzado ataques directos con misiles balísticos y de crucero contra Israel y ha llevado a cabo numerosas operaciones hostiles, tanto encubiertas como abiertas, en tierra, mar, aire y ciberespacio como parte del conflicto armado que libra. El régimen ha atacado deliberadamente y en repetidas ocasiones centros de población civil israelí, incluyendo ataques contra hospitales y lugares de culto, asesinando civiles y aterrorizando ciudades con bombardeos indiscriminados de misiles, en flagrante violación del Derecho Internacional”.
El ministro denuncia igualmente que esta estrategia se ha desarrollado también de forma indirecta, mediante “agentes terroristas de Irán que operan en toda la región y a los que el régimen iraní dirigió, guió, financió, entrenó y equipó con armas, apoyo logístico, inteligencia y conocimientos militares”.
La misiva va dirigida al embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, que ejerce actualmente la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad. Saar sostiene que “el régimen iraní no ha cambiado de rumbo y continúa buscando armas nucleares, no solo mediante la reanudación de sus esfuerzos para desarrollar armas nucleares y avanzar en su masivo programa de misiles de largo alcance, sino también mediante la aceleración de estos esfuerzos de forma clandestina y rápida”.
El titular de Exteriores acusa igualmente a Teherán de bloquear las inspecciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en sus instalaciones nucleares y asegura que el régimen ha ocultado “localizaciones de lugares reconstruidos y acondicionados recientemente para el enriquecimiento nuclear con vistas militares”.
En la parte final de la carta, Saar reitera su demanda: “Insto al Consejo de Seguridad a tomar medidas para condenar a Irán por sus continuadas violaciones y designar inmediatamente a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista, tal y como ya han hecho Estados Unidos, la Unión Europea y otros países miembro”.