Israel reconoce daños en un convento católico del sur de Líbano y responsabiliza a Hezbolá

Israel admite daños en un convento católico en Yaroun, niega su demolición y los vincula a ataques contra Hezbolá en medio de una ofensiva letal.

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Las banderas de Israel y Estados Unidos ondean juntas durante una concentración pública en Israel, como símbolo de solidaridad y valores compartidos. Europa Press/Contacto/Paulina Patimer

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El Ejército israelí ha admitido este sábado que parte de las instalaciones de un convento católico situado en el sur de Líbano resultaron dañadas durante uno de sus ataques, aunque ha rechazado que el edificio haya sido "demolido". Las autoridades militares han defendido que la ofensiva contra este recinto religioso formaba parte de las operaciones dirigidas contra la milicia chií Hezbolá, que —según sostienen— utilizaba el complejo como plataforma para el lanzamiento de cohetes.

De acuerdo con la versión de las fuerzas israelíes, en el transcurso de las maniobras en la localidad fronteriza de Yaroun se produjeron daños en una construcción que "no ofrecía señales externas que indicasen que se trataba de un edificio religioso". "Las Fuerzas de Defensa de Israel se preocupan por destruir únicamente la infraestructura terrorista y no tienen intención de dañar edificios religiosos", ha señalado el Ejército en una nota oficial.

Tras las críticas y la condena emitidas por representantes religiosos, Israel ha tratado de justificar su intervención alegando que el grupo armado Hezbolá operaba desde el interior del convento, desde donde habría lanzado cohetes "en múltiples ocasiones" durante la actual ofensiva, "razón por la cual las fuerzas (israelíes) operaron allí, con el objetivo de destruir la infraestructura terrorista de la organización".

En esta misma línea, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ha insistido en que "las afirmaciones de que el convento en Yaroun haya sido demolido" son falsas y ha recalcado que el complejo permanece "intacto" y "seguro".

Por su parte, las autoridades libanesas han comunicado este sábado que el balance de víctimas por los ataques israelíes desde el 2 de marzo supera ya los 2.650 muertos y los 8.100 heridos, pese a la vigencia del alto el fuego prorrogado la semana pasada en el contexto de las negociaciones entre ambos países para poner término a los choques con el partido-milicia chií Hezbolá.

El Ministerio de Sanidad de Líbano ha precisado en un comunicado, difundido por la agencia oficial NNA, que 2.656 personas han perdido la vida y 8.183 han resultado heridas a consecuencia de estos bombardeos llevados a cabo por el Ejército israelí en la última fase de la ofensiva, reactivada tras la respuesta de Hezbolá a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán iniciados el pasado 28 de febrero.