Jamenei advierte a EEUU de que un nuevo ataque contra Irán provocará una guerra regional

Jamenei avisa a EEUU de que un nuevo ataque contra Irán derivará en una guerra regional y acusa a potencias extranjeras de instigar la reciente sedición.

1 minuto

El ayatolá Alí Jamenei  Europa Press/Contacto/Iranian Supreme Leader'S Off

El ayatolá Alí Jamenei Europa Press/Contacto/Iranian Supreme Leader'S Off

Comenta

Publicado

1 minuto

El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ha lanzado este domingo una seria advertencia a Estados Unidos: un nuevo ataque contra Irán desencadenaría, en esta ocasión, un conflicto a escala regional. Al mismo tiempo, ha restado importancia a la presión militar de Washington sobre la república islámica, a la que ha calificado de “Nada nuevo”.

“Por supuesto, los estadounidenses deben saber que si inician una guerra, esta vez será una guerra regional”, ha declarado Jamenei en su segunda intervención pública del fin de semana, pronunciada como respuesta a las manifestaciones cada vez más contundentes del presidente estadounidense Donald Trump.

En las horas previas, Trump había reiterado que no descarta todavía un ataque contra Teherán y se ha jactado de que “barcos muy grandes y potentes que se dirigen en” dirección a Irán, aunque ha dejado abierta la posibilidad de una negociación de última hora si la república islámica abandona definitivamente su programa nuclear, ya gravemente dañado tras las operaciones conjuntas de EEUU e Israel del año pasado.

Jamenei ha recalcado que Irán no persigue una ofensiva contra otros países. “Nosotros no queremos atacar a ningún país”, ha señalado, “pero la nación iraní dará un fuerte golpe contra cualquiera que la ataque y la acose”. Además, ha tratado de minimizar la retórica bélica procedente de Washington: “El hecho de que a veces hablen de guerra y de aviones y barcos, etc., no es nada nuevo”.

El ayatolá también ha vuelto a referirse a los graves disturbios que han sacudido Irán desde el año pasado, que ha calificado como un “acto de sedición” promovido, según él, por potencias extranjeras que habrían aprovechado la delicada coyuntura económica del país para tratar de asestar un golpe definitivo al sistema clerical.

“Esta reciente sedición ha sido como un golpe de Estado”, ha manifestado Jamenei antes de asegurad que el levantamiento “ha sido reprimido”.

“Su objetivo era destruir centros sensibles y eficaces de la administración del país, y por ello atacaron a la policía, centros gubernamentales, centros de la Guardia Revolucionaria, bancos y mezquitas, y quemaron el Corán. Como digo, fue como un golpe de Estado”, ha indicado.