La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha pedido adoptar “una nueva política ártica” para la UE que “refleje los tiempos en los que vivimos” y que se sustente en alianzas “sólidas” con Estados de la zona como Noruega, Canadá o Islandia.
La jefa de la diplomacia europea ha defendido esta idea durante su intervención en la Conferencia Fronteras Árticas, que tiene lugar estos días en la ciudad noruega de Tromso. Allí ha recordado que, desde que la UE aprobó su última estrategia para el Ártico en 2021, el contexto internacional ha dado un giro y “las tensiones en toda Europa” se han intensificado tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
“Los desafíos de seguridad, los cambios geopolíticos, el orden global que cambia rápidamente, me lleva a defender que es hora de una nueva política ártica de la UE, una que refleje los tiempos en que vivimos y el mundo que queremos ver, incluido un Ártico seguro”, ha señalado la política estonia.
Kallas, que ha señalado una cierta relajación de la tensión en los últimos días en relación con la pretensión de Estados Unidos de anexionarse Groenlandia, ha insistido en que “el Ártico es crítico para la seguridad transatlántica” y en que se trata de un espacio que requiere “más atención, más recursos y, sí, más poder duro”.
La responsable europea ha recordado que “nuestra estrategia europea inicial sobre el Ártico, allá por 2008, se centró en el clima, la pesca y la investigación”. Ha remarcado que en la actualidad existe “un compromiso vibrante y activo en una amplia gama de áreas (...)”. Sin embargo, ha apuntado que “hay una dimensión que falta”, en referencia a la escasa inversión en seguridad y defensa en el área ártica.
En este sentido, ha alertado de que, tras el inicio de la guerra en Ucrania, Rusia ha reabierto y modernizado instalaciones militares de la época soviética en el Alto Norte, donde se concentra “una de las mayores concentraciones de armas nucleares del mundo”, especialmente en la península de Kola, situada “justo al otro lado de la frontera noruega”.
“El Ártico también se ha convertido en un campo de pruebas para misiles rusos”, ha añadido, reclamando que Europa se ponga “al día” tras “años de acumulación militar rusa en la región”.
Un Ártico clave en el nuevo orden mundial
Kallas ha incidido en que “el mundo ha cambiado” y que “en ninguna parte está más claro” que en el Ártico, donde este giro se traduce en “un cambio estructural” en las relaciones transatlánticas y en los vínculos entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Ha explicado que “la UE ha entendido que Groenlandia es estratégicamente importante para Estados Unidos. También es estratégicamente importante para nosotros en la Unión Europea”. Ha detallado que en esta zona se encuentran “cables submarinos clave”, “materias primas críticas esenciales para la economía global” y que forma parte de “la trayectoria de vuelo más corta” de misiles balísticos entre Rusia y Occidente.
Pese a ello, ha recalcado que la Unión Europea “también cree en la integridad territorial y en las fronteras acordadas internacionalmente” y que “Groenlandia pertenece a su gente”.
Según ha indicado, “las tensiones son más bajas de lo que eran hace unas semanas (...)”, aunque persiste la incertidumbre sobre “lo que vendrá después” o sobre el momento en que pueda surgir “la próxima disputa”. Por ello, ha reiterado su mensaje: “La Unión Europea apoya a Groenlandia, apoyamos a nuestro Estado miembro, Dinamarca, y defendemos la Carta de la ONU”.
Acuerdo de seguridad con Islandia y nuevas alianzas
En su discurso, la política estonia ha defendido que la Unión Europea debe tejer “alianzas sólidas” para proteger el Ártico, reforzando su “estrecha cooperación” con Noruega, Canadá e Islandia.
En este contexto, ha anunciado que con Islandia se firmará “pronto” una nueva Asociación de Seguridad y Defensa, similar a las que el bloque comunitario mantiene ya con ocho socios extracomunitarios: Noruega, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Japón y los países candidatos Albania, Macedonia del Norte y Moldavia.
En una rueda de prensa posterior, al ser preguntada por el contenido de este acuerdo, Kallas ha subrayado que es esencial “compartir información”, especialmente en el ámbito marítimo, pero también frente a “las mismas amenazas que provienen de diferentes partes”, como el incremento de la presencia de Rusia y China en el Ártico.
Interrogada sobre si este acercamiento entre Islandia y la UE podría allanar el camino para que la isla ártica termine integrándose en la Unión, la Alta Representante ha recordado que “las puertas de la Unión Europea siguen abiertas”.
“Me alegro de que sigamos siendo la región que, sea cual sea el camino que tomemos, sin duda sigamos profundizando esta asociación que va en ambos sentidos, incluyendo el ámbito marítimo, las infraestructuras críticas submarinas y su protección, pero también la lucha contra la influencia maligna extranjera y las campañas de desinformación”, ha concluido.