La Administración Federal de la Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha informado este domingo de que los aeropuertos internacionales de Cuba han agotado las existencias de combustible para aviones A1, el tipo más habitual en la aviación comercial, en pleno escenario de desabastecimiento en la isla tras el corte de la mayor parte del suministro procedente de Venezuela, consecuencia de la irrupción y captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Mediante una serie de nueve avisos para misiones aéreas (NOTAM), la FAA ha precisado que no habrá combustible Jet A1 disponible entre los martes 10 de febrero y 10 de marzo en los nueve aeropuertos internacionales más importantes del país: los de La Habana, Varadero, Holguín, Santa Clara, Cayo Coco, Camagüey, Cienfuegos, Santiago de Cuba y Manzanillo de Cuba.
El comunicado se ha emitido apenas tres días después de que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, adelantara la elaboración de un paquete de medidas para hacer frente al grave desabastecimiento de combustible que padece la isla desde que Estados Unidos impuso un bloqueo energético tras el cese de los envíos venezolanos, llegando incluso a amenazar con aranceles a los productos de los países que suministren o vendan petróleo a Cuba.
Estados Unidos ha canalizado más de cinco millones de euros en ayuda humanitaria a través de la Iglesia Católica, una iniciativa que el Gobierno cubano ha censurado al atribuirle “propósitos políticos groseramente oportunistas”, al tiempo que mantiene el bloqueo sobre los hidrocarburos.
En paralelo, otros países han acudido en apoyo de La Habana. China ha proporcionado asistencia económica y alimentaria —un paquete financiero de unos 68 millones de euros y un envío de 60.000 toneladas de arroz el pasado enero—, mientras que México ha despachado este mismo domingo dos buques de la Armada con 800 toneladas de ayuda humanitaria. Además, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha expresado en las últimas semanas su intención de negociar con Washington el envío de combustible a Cuba por razones humanitarias, aunque su Gobierno no ha conseguido aún materializar ese propósito.