La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha subrayado que Cuba debe acometer “cambios drásticos” si quiere convertirse “pronto” en una democracia “verdaderamente libre y próspera”, en un contexto marcado por las duras restricciones que pesan actualmente sobre la isla.
“Queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio. No estoy hablando de ninguna acción por parte de Estados Unidos para llegar ahí, pero por supuesto a Estados Unidos le conviene que Cuba sea una democracia verdaderamente libre y próspera”, ha señalado.
Durante una rueda de prensa en Washington, Leavitt ha descrito al Gobierno de La Habana como “un régimen que está cayendo”. “Su país está colapsando y por eso creemos que radica en su interés hacer cambios muy drásticos pronto”, ha argüido, insistiendo en que el futuro político y económico de Cuba depende de esas reformas profundas.
Estas declaraciones llegan después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmara que existen conversaciones para poner en marcha un eventual proceso de diálogo entre las partes, en plena crisis de desabastecimiento de combustible, agravada por las nuevas restricciones aplicadas por Estados Unidos.
“Hay pláticas para ver si es factible, pero depende de los dos gobiernos, no solamente de la voluntad del Gobierno de México”, ha expresado la presidenta en una comparecencia ante los medios, en la que ha reiterado además que México mantendrá el envío de ayuda a la isla.
Naciones Unidas ha alertado sobre las consecuencias del embargo de petróleo en los servicios esenciales en Cuba, como el suministro de alimentos, el acceso al agua y la atención sanitaria, advirtiendo de que estas medidas están empeorando la situación de los Derechos Humanos en el país.