La Administración de Donald Trump ha reiterado este martes, a través de una nueva página web de la Casa Blanca, que el asalto al Capitolio fue una maniobra fabricada por el Partido Demócrata, coincidiendo con el quinto aniversario del ataque al Congreso perpetrado por seguidores del entonces presidente estadounidense que se negaban a aceptar la victoria de Joe Biden en las elecciones de 2020.
En el portal oficial se sostiene que "Los demócratas revirtieron magistralmente la realidad después del 6 de enero, tildando a los manifestantes patrióticos pacíficos de 'insurrectos' y enmarcando el evento como un intento de golpe de Estado violento orquestado por Trump, a pesar de que no había evidencia de rebelión armada o intención de derrocar al Gobierno", un texto en el que se repiten argumentos ya difundidos por Trump sobre aquellos hechos, incluyendo la idea de que se trató en esencia de una "marcha pacífica".
Del mismo modo, la web de la Casa Blanca responsabiliza a la Policía del Capitolio de haber actuado de forma desproporcionada al disparar "agresivamente gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y munición de goma contra la multitud de manifestantes pacíficos, hiriendo a muchos y aumentando deliberadamente la tensión" durante los incidentes.
El texto añade que "Las pruebas en vídeo muestran a los agentes retirando inexplicablemente barricadas, abriendo las puertas del Capitolio e incluso haciendo señas a los asistentes para que entraran al edificio -acciones que facilitaron la entrada- mientras simultáneamente desplegaban fuerza violenta contra otros. Estas tácticas incoherentes y provocadoras convirtieron una manifestación pacífica en un caos", según sostiene la propia Presidencia estadounidense en esta nueva versión de los hechos.
Tras asumir su segundo mandato en enero de 2025, Trump concedió el indulto a casi 1.270 personas condenadas por su participación en el asalto al Capitolio, ordenó al Departamento de Justicia que retirase alrededor de 300 causas penales abiertas y reclamó la excarcelación de unos 14 procesados implicados en acusaciones de sedición de especial gravedad.
En enero de 2021, algo más de 2.000 personas irrumpieron en el Capitolio con el objetivo de bloquear la certificación en el Congreso de la victoria de Biden en las presidenciales de noviembre de 2020, después de que el propio Trump llamase a sus simpatizantes a marchar hacia la sede legislativa y "luchar con todas sus fuerzas" contra unos comicios que ha calificado en numerosas ocasiones como fraudulentos.