La Cruz Roja insta a “reducir las tensiones” en Oriente Próximo tras su visita a Irak

La jefa del CICR reclama “reducir las tensiones” en Oriente Próximo y alerta del impacto de las guerras y de los traslados de presos a Irak.

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Vehículos militares estadounidenses escoltan autobuses de pasajeros que transportan detenidos de Estado Islámico desde el noreste de Siria a Irak Europa Press/Contacto/Stringer

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La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric, ha realizado este lunes un llamamiento para “reducir las tensiones” en Oriente Próximo, alertando de que “las consecuencias de las guerras” siguen marcando la vida de “millones de personas en Irak”, país al que ha viajado durante dos días.

Al término de su estancia, Spoljaric ha recalcado que “millones de personas en Irak siguen sufriendo las consecuencias de las guerras y deben ser eximidas de nuevos ciclos de violencia”, y ha incidido en que la “recuperación (...) depende de un compromiso colectivo para reducir las tensiones en toda la región”.

En el actual contexto de Oriente Próximo, los principales focos de inestabilidad pasan por la guerra —con un alto el fuego descrito desde Washington como “débil”— entre Irán y Estados Unidos e Israel, así como por la ofensiva a gran escala y la invasión israelí en Líbano. En este último país se mantiene igualmente un alto el fuego de efectividad cuestionada, ya que el Ejército israelí sigue ejecutando bombardeos contra, según la versión oficial, posiciones del partido-milicia chií libanés Hezbolá, que a su vez ha llevado a cabo lanzamientos de proyectiles hacia territorio israelí.

Spoljaric, sin embargo, ha querido centrar la atención en la situación que afronta Irak con su vecina Siria tras visitar la prisión central de Jarj, en Bagdad. Desde allí ha recordado que el país “ha recibido recientemente a casi 6.000 detenidos trasladados” desde el otro lado de la frontera.

A comienzos de 2026, las autoridades iraquíes empezaron a recibir en sus cárceles a presos de Estado Islámico que permanecían bajo custodia de las fuerzas kurdo-árabes en el noreste de Siria, en una operación coordinada por Estados Unidos, que estimó en 7.000 el número total de reclusos que serían enviados a Irak. Spoljaric ha señalado que se trata de “un desafío que supondría una gran presión para cualquier país”.

“Entre ellos hay cientos de niños atrapados en una guerra que no eligieron y que han pasado casi una década en campos de internamiento sin acceso a educación, atención médica ni esperanza alguna para el futuro”, ha advertido, antes de defender que “Irak no debería tener que afrontar esta situación solo”, y que “todos los Estados implicados deben asumir la responsabilidad de encontrar una solución duradera”.

La presidenta del CICR ha concluido así una visita en la que, además de acudir al centro de detención de Jarj, ha mantenido reuniones con el presidente de Irak, Nazar Amidi; el primer ministro saliente, Mohamed Shia al Sudani; el presidente del Parlamento, Haibat al Halbusi; el presidente del Consejo Superior de la Judicatura, Faiq Zaidan, y el ministro de Justicia, Jaled Shuani.