El equipo jurídico del destituido expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol salió este jueves en su defensa tras la condena a cadena perpetua dictada en su contra por su controvertida decisión de proclamar en diciembre de 2024 la ley marcial en el país, insistiendo en su inocencia y en su intención de “luchar hasta el final”.
En una nota difundida después de conocerse el fallo, los letrados del exmandatario calificaron el proceso de una mera formalidad con desenlace anticipado y denunciaron que la sentencia le declara culpable de liderar una insurrección. “Esto ha sido una formalidad en un proceso cuya conclusión ya estaba predeterminada. La verdad saldrá sin duda a la luz en la historia judicial de este país. Nunca sucumbiremos a las distorsiones de la realidad y las mentiras, y lucharemos hasta el final”, han indicado en un comunicado sus abogados tras conocer la sentencia, que declara a Yoon culpable de encabezar una insurrección.
Los representantes legales mostraron su profundo desacuerdo con el veredicto e hicieron hincapié en que “no se puede bloquear el sol con la palma de la mano”, en referencia a la verdad, que a su juicio terminará por “salir a la luz”. “Nos sentimos devastados por esta decisión y ninguna palabra servirá”, han añadido.
En el mismo texto, subrayaron que habían depositado su confianza en el sistema judicial surcoreano, al que consideran un pilar que no debería quebrarse “en una era plagada de mentiras y agitación”. “Teníamos esperanza en el sistema judicial, que nunca debe romperse en una era plagada de mentiras y agitación. Sin embargo, también ellos han sucumbido al poder político, que busca purgar a la disidencia y agitar a la opinión pública”, han aclarado.
El tribunal concluyó que el decreto de ley marcial impulsado por Yoon encaja en los requisitos legales de una “insurrección”, aunque optó por no imponer la pena capital solicitada por el equipo especial de fiscales constituido ‘ad hoc’ para este procedimiento.
Este grupo de fiscales, dirigido por Cho Eun Seok, sostuvo que el fallo es “significativo”, según recogió la agencia surcoreana Yonhap. El tribunal consideró que el expresidente fue “el líder de una insurrección”, al estimar que la declaración de la ley marcial vulneró las competencias de la Asamblea Nacional. “Si bien los elementos del crimen son reconocidos, se consideraron varios factores a la hora de determinar el castigo”, ha sostenido.
Al mismo tiempo, la corte apreció que no existía un plan pormenorizado y que, durante la vigencia de la ley marcial, se intentó limitar en lo posible el uso de la fuerza. De acuerdo con el Código Penal de Corea del Sur, el delito de encabezar actos de insurrección contempla tres opciones de castigo: pena de muerte, cadena perpetua o cadena perpetua sin trabajos forzosos.
Reacción y disculpas del Partido del Poder Popular
Tras conocerse la condena, el opositor Partido del Poder Popular (PPP), formación a la que pertenece Yoon, presentó disculpas públicas por lo ocurrido. El portavoz parlamentario del partido, Song Eon Seok, afirmó sentir “una gran responsabilidad por esta condena” y trasladó sus excusas tanto a la ciudadanía como a los militantes.
Song expresó su deseo de que el caso sirva para reforzar el respeto al ordenamiento jurídico y para demostrar que todos los ciudadanos se someten a las mismas normas. “Espero que esto sirva para reafirmar el Estado de Derecho y mostrar que todos son iguales ante la ley y que nadie está por encima de esta”, ha apuntado. “Vamos a pensar en profundidad en todo esto a nivel político e histórico y trazar una línea contra cualquier facción que amenace el orden constitucional”, ha declarado.
En esta línea, el portavoz se comprometió a “servir a la población con humildad y restaurar la confianza para poder cumplir con su deber”, en un contexto marcado por las multitudinarias concentraciones en los alrededores de los tribunales, donde miles de personas se han movilizado tanto en respaldo como en rechazo a Yoon, una figura que continúa generando una fuerte polarización en la sociedad surcoreana.