El Parlamento Europeo ha reclamado que se acaten los resultados de las elecciones celebradas en Honduras y ha reconocido a Nasry Asfura como presidente electo del país, en un contexto marcado por las acusaciones de fraude y mientras la presidenta, Xiomara Castro, demanda un nuevo recuento de “todos los votos”.
Mediante una resolución, los eurodiputados ratifican a Asfura como ganador de los comicios y exigen que cesen las hostilidades contra la oposición y contra el Consejo Nacional Electoral, instando a las autoridades hondureñas a “respetar la voluntad de su pueblo”.
La Eurocámara rechaza el recuento ordenado por el gobierno saliente de Castro y critica con dureza la maniobra, a la que tacha de “inconstitucional” y que califica como “un ataque a la democracia hondureña”.
Asimismo, los parlamentarios denuncian el ambiente de violencia e intimidación que sufren tanto la oposición como los funcionarios del Consejo Nacional Electoral (CNE), en un escenario de controversia por las interrupciones en el escrutinio y la proclamación de unos resultados que otorgaron una ajustada victoria a Asfura, candidato respaldado públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los eurodiputados instan a todos los actores políticos a evitar “la retórica incendiaria y la violencia política”, apelando a la necesidad de mantener la estabilidad institucional y afrontar los desafíos que padece la ciudadanía hondureña.