La Fiscalía de Francia ha solicitado este viernes que se eleven hasta 20 años las penas de prisión impuestas a dos de los acusados por su implicación en el asesinato del profesor Samuel Paty en 2020, quien fue decapitado por un joven islamista de origen checheno tras mostrar en clase unas caricaturas del profeta Mahoma durante una lección sobre libertad de expresión.
Los representantes del Ministerio Público reclaman ahora un castigo más severo después de que los dos procesados, Abdelhakim Sefrioui (un predicador ingregistra) y Bhramin Chnina (padre de una de las alumnas), presentaran recurso contra las condenas iniciales de 15 y 13 años de prisión, respectivamente, dictadas por haber impulsado una campaña de odio contra el docente en los días previos al crimen.
Sefrioui, de 66 años, y Chnina, de 54, se sientan de nuevo en el banquillo desde finales de enero ante un tribunal especial de París por el papel que desempeñaron en la campaña de hostigamiento en Internet dirigida contra el profesor de Geografía e Historia, que impartía clase en el colegio de Bois d'Aulne, en el departamento de Yvelines, en la periferia de la capital francesa.
La Fiscalía ha reclamado que se establezca un cumplimiento mínimo “obligatorio” de dos tercios de la condena total, sin posibilidad de reducción del tiempo de encarcelamiento ni sustitución por otras medidas para los acusados. Asimismo, ha denunciado la existencia de una “campaña de terror” en el centro educativo incluso antes de que se consumara el asesinato a manos del checheno Abdulaj Anzorov.
En esta línea, han recordado que el propio Samy acudió al colegio con un martillo varios días antes de que ocurriera el asesinato “para protegerse”. “Este es el periodo que ha de juzgarse, porque deriva de las acciones de Chnina y Sefrioui”, han señalado, subrayando que en el centro se vivía un ambiente de “intimidación” y “terror”.