La Justicia ucraniana ha ordenado este martes el ingreso en prisión del exministro de Energía Herman Galushchenko, fijando una fianza de 200 millones de grivnas (3,9 millones de euros) por su supuesta implicación en delitos de blanqueo de capitales y pertenencia a una organización criminal, dentro del conocido caso 'Midas', considerado el mayor escándalo de corrupción desde el inicio de la invasión rusa.
El exministro fue arrestado el pasado fin de semana cuando intentaba abandonar el país y figura entre los altos cargos del Ejecutivo del presidente Volodimir Zelenski afectados por este caso, cuyo foco se sitúa en la compañía estatal de energía nuclear Energoatom.
Si finalmente deposita la fianza, el tribunal ha establecido que Galushchenko deberá presentarse periódicamente ante las autoridades, no podrá salir de Kiev sin permiso, tendrá que entregar su pasaporte, evitar cualquier contacto con otros investigados y portar una tobillera electrónica.
Galushchenko, que sostiene que su detención el fin de semana fue ilegal, se enfrenta a una posible condena de entre siete y doce años de cárcel. La acusación le vincula con una red de corrupción a gran escala en el sector energético ucraniano durante la invasión rusa, en un contexto de intensificación de los ataques contra la infraestructura del país.
El caso estalla mientras el Gobierno ucraniano trata de impulsar las reformas exigidas para cumplir los estándares marcados por la Unión Europea a los países candidatos. Según la investigación, el presunto cabecilla de la trama es Timur Mindich, copropietario de la productora Kvartal 95, que lanzó a la fama a Zelenski.
Las pesquisas apuntan a que Mindich actuaba como principal responsable del entramado y recibía sobornos de contratistas de Energoatom, la mayor operadora estatal de centrales nucleares de Ucrania.