La ONU alerta por el arresto de tres periodistas en Afganistán

La ONU y el CPJ denuncian la detención de tres periodistas en Afganistán y alertan del clima de miedo y restricciones a la prensa bajo los talibán.

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Imagen de archivo de varios efectivos afganos en Kabul. Saifurahman Safi / Xinhua News / ContactoPhoto
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Naciones Unidas ha manifestado su “grave preocupación” por la detención de al menos tres periodistas a manos de las autoridades impuestas por los talibán tras su regreso al poder en Afganistán en agosto de 2021, así como por los episodios de agresiones y las confiscaciones de bienes que están sufriendo reporteros en este país de Asia Central.

La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) ha instado a las autoridades talibán a “aclaren la base legal” de estos arrestos y a precisar si se han presentado cargos contra los informadores retenidos. Asimismo, ha exigido que “se respeten en todo momento el debido proceso y los derechos de los detenidos”.

En su comunicado, la misión subraya que “una prensa libre, independiente y segura es esencial para la transparencia, la rendición de cuentas y el bienestar de la sociedad afgana”, y reitera su llamamiento a los talibán para que “cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y garanticen que los periodistas puedan ejercer su profesión sin temor a la intimidación, el acoso o las represalias”.

Los arrestados son Imran Danish y Mansur Niazi, profesionales de la cadena de televisión afgana Tolo TV, y Yauid Niazi, director de la agencia de noticias Paigard. Hasta el momento, las autoridades afganas no han ofrecido explicaciones sobre las razones de las detenciones, aunque sí han indicado que los tres “están siendo investigados”.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) reclamó esta misma semana la puesta en libertad inmediata y sin condiciones de los trabajadores de Tolo TV, así como aclaraciones sobre la redada llevada a cabo en una de las oficinas de la cadena en Kabul, donde se incautaron teléfonos móviles de varios periodistas y se les sometió a interrogatorios durante horas.

“La detención de Niazi y Danish por parte de los talibán, seguida de una redada masiva contra un importante medio de comunicación independiente, pone de manifiesto el clima de miedo que sufren los periodistas en Afganistán”, afirmó el coordinador del CPJ para Asia-Pacífico, Kunal Majumder, que pidió a las autoridades afganas que “garanticen que la prensa pueda ejercer su actividad sin interferencias”.

Desde que los talibán retomaron el control del país en 2021, han endurecido las restricciones sociales, con especial impacto en mujeres y niñas, y han limitado la labor de los medios de comunicación independientes, según el CPJ. La organización sostiene que, como consecuencia de este entorno represivo, cientos de periodistas se han visto obligados a exiliarse.