Naciones Unidas ha reclamado este miércoles a las autoridades israelíes la puesta en libertad “inmediata e incondicional” de los dos activistas arrestados tras el abordaje, la semana pasada, de la Global Sumud Flotilla en aguas internacionales del mar Mediterráneo, entre ellos el ciudadano español Saif Abukeshek.
“Israel debe liberar de forma inmediata e incondicional a Saif Abukeshek y Thiago Ávila, miembros de la Global Sumud Flotilla, que fueron detenidos en aguas internacionales y trasladados a Israel, donde permanecen retenidos sin cargos”, ha indicado Thameen al Kheetan, portavoz de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk.
El portavoz ha incidido en que “mostrar solidaridad e intentar llevar ayuda humanitaria a la población palestina en Gaza, que la necesitan urgentemente, no es un crimen”, y ha añadido que “los inquietantes relatos de los graves maltratos sufridos por Abukeshek y Ávila deben ser investigados, y los responsables deben ser llevados ante la justicia”.
Al Kheetan ha reclamado igualmente a Israel que ponga fin a la práctica de la “detención arbitraria” y al recurso a su normativa antiterrorista, a la que califica de “vaga”, al considerar que “es inconsistente con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos”, de acuerdo con un comunicado difundido por la oficina de Turk.
“Israel también debe levantar el bloqueo a Gaza y permitir y facilitar la entrada de ayuda humanitaria en cantidades suficientes a la Franja de Gaza, que se encuentra sitiada”, ha señalado, a pocas horas de la vista ante un tribunal israelí para revisar el recurso presentado por la organización Adalah contra la decisión de prolongar seis días la detención de los dos activistas, hasta este domingo.
La audiencia estaba fijada este miércoles a las 12.30 horas (11.30 horas en la España peninsular e Islas Baleares) en un tribunal de la ciudad de Beersheba, aunque Adalah ha informado a primera hora de la mañana de que se ha retrasado hasta las 14.00 horas (hora local).
Según Adalah, en una vista previa la Fiscalía presentó una relación de posibles cargos, entre ellos “asistir al enemigo en periodo de guerra”, “contactar con un agente extranjero”, “dar servicio a una organización terrorista” —en referencia al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás)— y “transferir propiedades a una organización terrorista”, igualmente el grupo islamista palestino, si bien por el momento no existe una acusación formal.
La defensa sostiene que no hay vínculo alguno entre el envío de ayuda humanitaria a la población civil mediante la citada flotilla, cuyo objetivo era romper el bloqueo israelí sobre Gaza, y una “organización terrorista”, y ha argumentado además que la legislación israelí no debería aplicarse porque ambos fueron “secuestrados” a mil kilómetros de la costa de Gaza y no son ciudadanos israelíes.