El secretario general de la ONU, António Guterres, ha reiterado la "inviolabilidad" de los edificios de la organización tras conocerse la decisión del Gobierno israelí de levantar un museo militar en la antigua sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Jerusalén Este, derribada en enero por excavadoras israelíes.
"Las sedes de la UNRWA son instalaciones de la ONU y se supone que gozan de inviolabilidad. Hemos trasladado nuestra preocupación por lo que ha ocurrido en este lugar, por cómo fue invadido y capturado", ha planteado el portavoz adjunto de Guterres, Farhan Haq, en rueda de prensa.
El portavoz ha remarcado que Israel es parte de la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de los Organismos Especializados de 1946, de modo que "está obligado a respetar la inviolabilidad de las instalaciones de la ONU, incluidas las de la UNRWA".
Haq ha añadido que el equipo jurídico de Naciones Unidas está analizando posibles vías de actuación ante el proyecto israelí, ya que "queremos que todas las obligaciones legales sean respetadas".
El pasado domingo, el Consejo de Ministros israelí dio luz verde a los planes para construir un nuevo museo de las Fuerzas Armadas en el solar que ocupaban las dependencias de la UNRWA en Jerusalén Este.
En ese mismo emplazamiento se habilitará igualmente una oficina de reclutamiento militar. "Es una decisión de soberanía, sionismo y seguridad", ha destacado en un comunicado el ministro de Defensa israelí, Israel Katz. "No hay nada más simbólico ni justo" que levantar instalaciones de defensa "en las ruinas del complejo de la UNRWA", organismo al que acusa de ser "parte de la maquinaria del terrorismo" por sus supuestos vínculos con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
La destrucción del complejo de la UNRWA se inició en enero, culminando años de presiones políticas y procesos judiciales de las autoridades israelíes contra esta agencia de la ONU.