La oposición acusa a las fuerzas de seguridad de matar a un manifestante en las protestas de Mogadiscio

La oposición somalí acusa a las fuerzas de seguridad de matar a un manifestante en Mogadiscio en plena escalada de tensión por el fin del mandato presidencial.

2 minutos

Imagen de archivo de una gasolinera en Mogadiscio (Somalia) Europa Press/Contacto/Hassan Bashi

Publicado

2 minutos

La oposición somalí ha acusado a las fuerzas de seguridad de Somalia de haber abatido a un manifestante durante una jornada de protestas en Mogadiscio, a escasos días de que expire el mandato del presidente Hasan Sheij Mohamud, en un contexto político marcado por la tensión creciente.

El exprimer ministro Hasan Ali Jaire, en una comparecencia recogida por el portal Caasimada On Line, ha detallado que los agentes abrieron fuego en el distrito de Daynile, uno de los cerca de veinte puntos donde se estaban desarrollando las movilizaciones.

Por el momento, el Ejecutivo somalí no ha publicado un recuento oficial de víctimas. Antes de las marchas, había advertido de que únicamente permitiría una concentración en un lugar concreto, el estadio Yarisow Koonis. Lo sucedido este domingo, de acuerdo con un comunicado difundido por el Ministerio de Información, “no es una expresión política responsable sino un acto de movilización política violenta que pone en riesgo la paz, la seguridad y la vida cotidiana de los casi cuatro millones de habitantes de Mogadiscio”.

La capital de Somalia permanecerá en máxima alerta, ya que la oposición ha convocado cinco días consecutivos de protestas a medida que se aproxima la fecha en la que el jefe del Estado debería abandonar el cargo, el viernes 15 de mayo. Este pulso político podría desencadenar la crisis institucional más grave en años para el país africano, debilitado desde hace meses por los choques permanentes entre el Gobierno federal y los líderes de los distintos estados.

Los intentos de organizar elecciones antes de esa fecha han encallado prácticamente desde el inicio por múltiples razones. Regiones separatistas como Puntlandia o Jubalandia han suspendido el diálogo con Mogadiscio al rechazar las reformas constitucionales promovidas por el presidente para implantar el sufragio universal en un país que, según la oposición, no está estructuralmente preparado para ello.

A este bloqueo se suma la amenaza constante de la violencia ejercida por grupos armados como Al Shabaab o Estado Islámico. Otro territorio separatista, Somalilandia, ha sido reconocido recientemente por Israel, en una decisión sin precedentes que añade más presión al tablero político somalí.

La combinación de todos estos elementos ha empujado al país hacia el borde de la desintegración, mientras el presidente sostiene que la revisión constitucional vigente fija un nuevo límite de mandato de cinco años que, en teoría, le habilitaría para continuar en el poder de forma legítima más allá de mediados de este mes.