La Alianza Reformista Centrista (CRA), principal coalición opositora en Japón, ha puesto en marcha este jueves un proceso interno de primarias para designar a su nuevo dirigente, después del descalabro sufrido en las elecciones generales del pasado domingo. En esos comicios, la primera ministra, Sanae Takaichi, logró una mayoría de dos tercios en la Cámara Baja, el resultado más abultado registrado en el país desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
El procedimiento será de carácter “exprés”, ya que la votación interna está prevista para este mismo viernes, apenas un día después de oficializarse las candidaturas de dos figuras del Partido Democrático Constitucional de Japón (PDC): Junya Ogawa, ex secretario general de la formación, y Takeshi Shina, antiguo responsable interino de políticas.
Con este movimiento, la jefatura de la CRA continuará en manos de un representante del PDC, reequilibrando la relación de fuerzas en la alianza, que en etapas anteriores había estado más inclinada hacia Komeito, la otra fuerza cofundadora. Actualmente, Komeito dispone de 28 escaños, frente a los 21 diputados con los que cuenta el PDC.
El bloque opositor unificado encajó una derrota contundente en las urnas, al lograr únicamente 49 asientos de los 226 candidatos que presentó, lo que sitúa a la oposición parlamentaria en su punto de mayor debilidad en décadas. En contraste, ganaron presencia formaciones como el ultraconservador y populista Sanseito, descrito como un partido de corte “trumpista” y nacionalista, así como el Mirai, que centra su propuesta en un modelo de democracia online.
En el arranque de esta carrera interna “exprés” por el liderazgo, Ogawa ha situado como ejes de su programa el encarecimiento del coste de la vida y los efectos de la inflación sobre la economía de los hogares, mientras que Shina ha defendido que la alianza se consolide como un espacio de centro “en aras de la democracia y la próxima generación”.
Para concurrir a esta elección interna, los aspirantes no han tenido que recabar apoyos públicos de cargos electos. Sin embargo, serán precisamente los diputados de la Cámara Baja, mediante una única votación y por mayoría simple, quienes determinen quién asumirá la dirección de la coalición. La persona elegida contará con un mandato de algo más de un año, hasta marzo de 2027.