La OTAN contiene las presiones de Trump con una nueva operación en Groenlandia

La Alianza activa “Centinela del Ártico”, una misión destinada a reforzar y coordinar la presencia militar aliada en el extremo norte, en un contexto marcado el aumento de la actividad rusa y el creciente interés estratégico de potencias como China en la región ártica

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Soldado del Grupo de Batalla 'Estrella Nórdica' cerca de Masi, Noruega. 8 de marzo de 2024. ALEXANDRE PICCIN

Soldado del Grupo de Batalla 'Estrella Nórdica' cerca de Masi, Noruega. 8 de marzo de 2024. ALEXANDRE PICCIN

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Cuando la tensión por la soberanía de Groenlandia parecía destinada a escalar sin freno y los líderes europeos se preparaban para una cumbre potencialmente determinante, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente de Estados Unidos alcanzaron un acuerdo para contener las aspiraciones intervencionistas de la Casa Blanca. Fruto de ese pacto, la Alianza se comprometió a poner en marcha la operación “Centinela del Ártico”, una iniciativa que no se ha activado oficialmente hasta este miércoles.

La misión está destinada a reforzar la presencia militar aliada en el extremo norte, en un contexto marcado por el creciente interés estratégico sobre el Ártico. Así, será el mando de operaciones quien se encargue de liderar, planificar y ejecutar los ejercicios de la Alianza en la región. El despliegue de la OTAN tiene como objetivo garantizar su postura defensiva y asegurarse de que el Ártico continúe siendo una zona “segura”, tanto desde el punto de vista militar como geopolítico.

El anuncio ha llegado a través de un comunicado del comandante supremo aliado, Alexus G. Grynkewich, quien ha subrayado que “Centinela del Ártico” confirma el compromiso de proteger a los miembros de la Alianza. Todo ello, a la vez que se mantiene “la estabilidad en una de las zonas más estratégicamente significativas y ambientalmente exigentes del mundo”, afirma.

Desde la OTAN remarcan que la operación aprovechará la fortaleza colectiva del bloque para defender el área frente a la actividad militar de Rusia, así como ante el interés creciente de otras potencias, especialmente China, en esta región clave.

Una operación para blindar el extremo norte

El Ártico se ha convertido en los últimos años en un espacio central dentro de la competición global. La apertura progresiva de rutas marítimas debido al deshielo, la existencia de recursos naturales y la cercanía con el territorio ruso han elevado su valor estratégico.

En este escenario, la OTAN considera esencial consolidar una presencia coordinada que permita anticipar movimientos adversarios y reforzar la disuasión. La operación “Centinela del Ártico” se presenta, por tanto, como un paso adicional dentro de la adaptación de la Alianza a un entorno de seguridad cada vez más complejo.

¿En qué consiste “Centinela del Ártico”?

La maniobra, bautizada en inglés como “Arctic Sentry”, pretende integrar y dotar de coherencia a otras operaciones previas de menor alcance lideradas por algunos aliados. La idea es crear un paraguas común que permita unificar ejercicios, inteligencia y capacidades logísticas bajo un mando coordinado.

Entre los cálculos de la Alianza se encuentran maniobras como la noruega “Cold Response” y el ejercicio danés “Resistencia Ártica”, en el que durante la crisis abierta por la soberanía de Groenlandia participaron hasta ocho capitales europeas. Aquella implicación despertó la ira de Donald Trump, que llegó a amenazar con imponer aranceles a varios socios europeos si persistían en lo que Washington interpretaba como una escalada diplomática.

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De esta forma, la misión que hoy comienza quedará dentro del ámbito de actuación del Mando Conjunto de Fuerza de Norfolk, ubicado en el Reino Unido. Desde finales del año anterior, esta estructura es responsable de toda la región ártica y del Polo Norte, en coordinación directa con el Mando Aliado de Operaciones.

De acuerdo con Grynkewich, el cuartel general de Norfolk actuará como un auténtico “puente entre Norteamérica y Europa”, y será “clave” para proteger los accesos estratégicos que conectan ambos continentes a través del Ártico.

Disuasión sin escalada directa

Rutte ha evitado concretar exactamente en qué consistirá la operación, argumentando que ofrecer demasiados detalles podría informar en exceso a las potencias frente a las que se pretende proteger la Alianza. Sin embargo, sí ha destacado el carácter coordinador que definirá la iniciativa.

Fuentes diplomáticas consultadas no confirman si se tratará de una presencia permanente en la región o si se limitará a ejercicios rotatorios reforzados. En cualquier caso, el objetivo principal será aumentar la vigilancia, mejorar la interoperabilidad y garantizar la capacidad de respuesta rápida ante cualquier crisis.

European Council
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Durante los días en los que Estados Unidos llegó a insinuar una intervención en la isla danesa, el papel del secretario general fue uno de los más cuestionados dentro de algunas cancillerías europeas. Sin embargo, esas mismas fuentes sostienen que lo que se buscó en todo momento fue garantizar la unidad y la coordinación de la Alianza, además de mantenerse al margen del conflicto para evitar fracturas internas.

En concreto, lo que ahora se persigue es desplegar acciones de vigilancia reforzadas como parte de una estrategia de disuasión. Eso sí, desde la OTAN insisten en que este paso no puede interpretarse ni como un guiño ni como una amenaza directa hacia Trump: se estaría respondiendo, en todo caso, a una inquietud sobre la seguridad de un aliado.

Desde el Gobierno español, por su parte, se mantiene la puerta abierta a participar en la misión ártica si se requiere contribución adicional. Aunque España no es un actor ártico directo, sí forma parte del dispositivo aliado y podría aportar capacidades navales o logísticas.

Un modelo inspirado en la frontera oriental

“El Arctic Sentry subraya el compromiso de la Alianza de proteger a sus miembros y mantener la estabilidad en una de las regiones más importantes desde el punto de vista estratégico y con mayor desafío ambiental del mundo”, ha sentenciado Grynkewich.

La iniciativa está inspirada en otras operaciones que la OTAN mantiene en su frontera oriental, especialmente en el flanco próximo a Rusia. De hecho, al referirse al conflicto en territorio ucraniano, el comandante aliado ha señalado que “el presidente Putin intenta doblegar al pueblo ucraniano con la esperanza de debilitar su determinación. Pero Ucrania y su pueblo han demostrado una y otra vez que no se dejarán doblegar”.

Con “Centinela del Ártico”, la OTAN busca así consolidar una señal política y militar: el Ártico ya no es solo un espacio remoto, sino un escenario central dentro de la seguridad euroatlántica.

Rusia avisa

El Gobierno ruso ha lanzado este miércoles una advertencia en la que asegura que responderá con “medidas adecuadas”, incluso en el plano “militar y técnico”, si Groenlandia —territorio autónomo integrado en el Reino de Dinamarca— acaba siendo objeto de una militarización. Esta declaración llega en un momento marcado por las presiones y amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una eventual anexión de la isla.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia ha afirmado que, en caso de que se instalen en Groenlandia capacidades militares orientadas contra Moscú, el Kremlin adoptará las contramedidas que considere necesarias. No obstante, ha subrayado que, por ahora, la situación en la isla “no representa una amenaza directa” para Rusia.

Asimismo, ha señalado que la cuestión debe ser abordada entre Estados Unidos, Dinamarca y las autoridades groenlandesas, teniendo en cuenta la voluntad de la población local. En este sentido, ha criticado el trato que, según él, Copenhague ha dispensado durante décadas a los habitantes del territorio, a quienes ha descrito como ciudadanos relegados a una posición secundaria.