La Comisión Europea ha anunciado que destinará 81,2 millones de euros a la República Democrática del Congo (RDC) en concepto de ayuda humanitaria, con el objetivo de responder a la crisis de refugiados y mejorar la preparación frente a desastres en toda la región de los Grandes Lagos, en un contexto marcado por la intensificación del conflicto en el este del país y los desplazamientos masivos de población congoleña.
Del total previsto, el Ejecutivo comunitario dirigirá 68 millones de euros a financiar la ayuda humanitaria dentro de la RDC, escenario de una de las crisis humanitarias “más graves del mundo” como consecuencia de un conflicto armado prolongado, desplazamientos a gran escala, brotes recurrentes de enfermedades y una pobreza extrema, según ha explicado la Comisión en un comunicado.
Con estos fondos se proporcionará asistencia alimentaria, atención sanitaria y nutricional de emergencia, se trabajará para restablecer el acceso al agua potable, al saneamiento y a un alojamiento básico para las familias desplazadas, y se reforzarán los servicios de protección, incluida la atención a supervivientes de violencia y la protección de la infancia.
Los 13,2 millones de euros restantes se destinarán a respaldar la respuesta en toda la región de los Grandes Lagos a la llegada de refugiados congoleños y a consolidar los mecanismos de preparación ante desastres en la zona, con el fin de poder reaccionar con rapidez ante nuevos desplazamientos masivos y emergencias vinculadas a la crisis que sacude a la RDC.
La comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, de visita en la región, ha defendido esta nueva aportación al advertir de que los civiles en el este del país están “atrapados entre las balas y el hambre”, mientras que “las familias huyen y los supervivientes de la violencia” tratan de acceder a “atención básica”.
“La UE moviliza 81,2 millones de euros en ayuda humanitaria para aliviar el sufrimiento de quienes corren mayor riesgo. Pero el dinero por sí solo no acabará con el sufrimiento”, ha señalado, subrayando que los trabajadores humanitarios “deben poder llegar a las personas de forma segura, rápida y sin obstáculos”.
“El Derecho Internacional humanitario no es un bufé. No se elige a voluntad. Es un deber de todas las partes y debe respetarse plenamente”, ha remachado la comisaria europea en declaraciones recogidas en el comunicado.
Lahbib se encuentra de gira por República Democrática del Congo, Burundi y Ruanda para analizar sobre el terreno las necesidades humanitarias más urgentes, después de que en una reunión de los ministros de Exteriores de los Veintisiete celebrada en enero se le diera respaldo para desarrollar iniciativas concretas de diplomacia humanitaria, según ha precisado el Ejecutivo comunitario.