La Unión Europea ha valorado este viernes que el paquete adicional de financiación anunciado por la Administración Trump, cifrado en 1.800 millones de dólares (1.500 millones de euros) y destinado a proyectos humanitarios de Naciones Unidas, constituye un "gesto que envía una importante señal de solidaridad" hacia las poblaciones vulnerables a escala mundial.
"La UE está dispuesta a colaborar estrechamente con Estados Unidos para brindar una respuesta eficaz a las crisis humanitarias en todo el mundo", ha indicado la comisaria europea de Preparación, Gestión de Crisis e Igualdad, Hadja Lahbib, a través de un comunicado oficial difundido en Bruselas.
En la misma nota, Lahbib ha recalcado que "ahora más que nunca es fundamental" que las organizaciones humanitarias refuercen su respaldo al sistema internacional con el objetivo de asegurar la entrega de ayuda de emergencia a "personas afectadas por conflictos, desplazamientos, inseguridad alimentaria y desastres naturales".
Asimismo, ha defendido que "el camino a seguir es claro: garantizar la continuidad de la responsabilidad compartida a nivel internacional y defender la importancia de una acción humanitaria basada en principios, humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia".
La comisaria ha llamado también a los donantes y a los distintos actores del sector a mantener una "sólida coordinación" con el fin de "maximizar el impacto y garantizar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan, independientemente de quiénes sean, dónde se encuentren o cuáles sean sus creencias".
En esta línea, ha remarcado que "la UE seguirá trabajando junto con sus socios para defender el Derecho Internacional Humanitario, proteger a la población civil y facilitar el acceso humanitario en contextos de crisis en todo el mundo".
El anuncio del refuerzo financiero fue realizado la víspera en Nueva York por el embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Michael Waltz, durante una comparecencia ante la prensa junto al secretario general adjunto de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, y el subsecretario del Departamento de Estado, Jeremy Lewin.
Estos recursos adicionales de Washington se canalizan actualmente a través de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), después de que en diciembre Estados Unidos comunicara un acuerdo con la organización internacional para revisar el volumen y las condiciones de su contribución económica a los programas de Naciones Unidas.
En marzo, la OCHA puso en marcha la iniciativa "Reinicio Humanitario", concebida para transformar el sistema global de ayudas, simplificando procedimientos administrativos y dando prioridad a las intervenciones de salvamento en escenarios de emergencia.
Este plan de reforma se impulsó tras detectarse un importante déficit de financiación, motivado en parte por la decisión de Estados Unidos de desmantelar los programas de su agencia de cooperación internacional (USAID), así como por los profundos cambios introducidos en su política exterior.