La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha ordenado la salida del personal diplomático no esencial de la UE desplegado en Oriente Próximo y ha situado en máxima alerta a la operación naval “Aspides” en el mar Rojo, ante la operación militar lanzada contra Irán por Estados Unidos e Israel, que se está extendiendo por la región con ataques iraníes contra Israel y varios países árabes.
En la primera respuesta oficial de Bruselas a esta escalada, Kallas ha alertado de que estos “últimos acontecimientos son peligrosos” y ha vuelto a cargar contra un “régimen iraní que ha asesinado a miles de personas”, al tiempo que ha denunciado sus “programas de misiles balísticos y nucleares” que, junto con su apoyo a grupos terroristas, representan una grave amenaza para la seguridad mundial".
En esta línea, la jefa de la diplomacia europea ha subrayado que “la UE ha adoptado fuertes sanciones contra Irán y apoyado soluciones diplomáticas, incluso en la cuestión nuclear”.
Kallas ha indicado además que ya ha mantenido conversaciones con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, así como con “otros ministros de la región” en el marco del inicio de una iniciativa “estrechamente coordinada con los socios árabes de la UE para explorar vías diplomáticas”.
“La protección de los civiles y el derecho Internacional Humanitario son prioritarios”, ha reiterado la Alta Representante. Según ha explicado, “nuestra red consular está plenamente comprometida con la facilitación de las salidas de los ciudadanos de la UE y el personal no esencial de la UE se está retirando de la región”.
Por último, Kallas ha señalado que la misión naval “Aspides” “permanece en alerta máxima en el Mar Rojo y está lista para ayudar a mantener abierto el corredor marítimo” en esta zona estratégica.