Las fuerzas de seguridad de Bolivia fracasan en su intento de abrir el cerco a La Paz

La operación Corredor Humanitario no logra romper los bloqueos que cercan La Paz, mientras crece la tensión entre activistas, Policía y periodistas.

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Policía antidisturbios en Bolivia (archivo) Radoslaw Czajkowski/dpa
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Efectivos policiales y militares de Bolivia han activado este sábado la operación Corredor Humanitario con el objetivo de desmantelar los bloqueos que mantienen aislada la capital, La Paz, aunque por ahora la iniciativa no ha logrado los resultados esperados.

Los grupos de activistas que participan en los cortes de ruta han conseguido avanzar posiciones y superar a los agentes de la Policía en Huajchilla y en la zona de La Ceja, en la ciudad de El Alto, de acuerdo con la información difundida por el diario boliviano “La Razón”.

El despliegue conjunto de las fuerzas del orden comenzó de madrugada, cuando se levantaron varios puntos de bloqueo en corredores clave y se abrió el paso a convoyes con alimentos, combustible y otros insumos básicos con destino a La Paz y El Alto. No obstante, a medida que avanzaba la mañana, los movilizados se reagruparon y volvieron a instalar las medidas de presión.

En Huajchilla, los manifestantes situados en los cerros y a lo largo de la carretera arrojaron piedras y utilizaron cartuchos de dinamita para contener a los efectivos de seguridad. También encendieron fogatas sobre la vía para impedir el tránsito y mantener cerrado el acceso.

Al mismo tiempo, en La Ceja de El Alto, los concentrados lograron nuevamente desbordar la presencia policial y ocupar las vías de mayor tráfico. Desde ese punto lanzaron piedras contra vehículos del transporte público, patrullas de la Policía y equipos de prensa que se encontraban cubriendo los incidentes.

La respuesta de la Policía en ambos frentes consistió en el uso de gases lacrimógenos con la intención de dispersar a los participantes en los bloqueos y restablecer el control de estas rutas, que llevan más de dos semanas afectadas por los cortes.

El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, ha subrayado que se ha descartado el uso de armamento letal por parte de los efectivos desplegados y ha puesto en valor la actuación de los agentes.

“Lo que hemos observado desde muy tempranas horas del día de hoy ha sido un trabajo profesional, pacífico, conforme a la Constitución y a las leyes, por parte de policías y militares en cumplimiento de la ley”, ha explicado en rueda de prensa.

Según Gálvez, no se recurre a armas letales porque “lo se ha buscado permanentemente es hacer uso de las fuerzas militares y policiales de manera disuasiva para construir ese corredor humanitario”.

El portavoz ha denunciado además agresiones contra profesionales de la comunicación en varios puntos de bloqueo. “Tenemos que denunciar que varios periodistas han sido retenidos contra su voluntad, han sufrido daños en sus instrumentos de trabajo”, ha explicado.

Gálvez ha reiterado que existen sectores radicalizados que “tienen propósitos estrictamente políticos” y que incluso aplaudirían un escenario de mayor violencia. “Probablemente haya algunos en algún lugar del país que celebrarían mucho si hubieran fallecidos. Celebrarían mucho si hubiera derramamiento de sangre', ha reprochado.