Las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), el grupo paramilitar sudanés enfrentado al Ejército, han asegurado que al menos 64 personas han perdido la vida en dos ataques aéreos llevados a cabo por las Fuerzas Armadas en el estado de Darfur Norte. Entre las víctimas figurarían, según estas fuentes, dos parientes del comandante de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como 'Hemedti'.
En su comunicado, las RSF afirman que un dron Akanji de origen turco “perpetró primero el sábado un traicionero ataque terrorista contra las zonas de Al Zarq y Ghurair”. Los paramilitares acusan a este aparato de la “completa destrucción del hospital de Al Zarq, donde murieron 64 civiles” durante el bombardeo. Posteriormente, otro avión no tripulado habría atacado un mercado en Ghurair, donde fallecieron “decenas de personas”.
“El mercado también fue completamente incendiado con todos los que se encontraban en su interior, en un acto brutal que refleja el ataque deliberado contra los medios de vida de los civiles y el terror que se está infligiendo a la población”, han denunciado las RSF, que a su vez han sido señaladas por cometer graves abusos en el marco del conflicto en Sudán. Hasta el momento, el Ejército no ha emitido ninguna reacción pública a estas acusaciones.
En paralelo, fuentes locales citadas por el portal Darfur24 han explicado que en el bombardeo del mercado de Ghurair habrían muerto dos familiares directos del líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido, Mohamed Hamdan Dagalo: Musa Saleh Dagalo y su hijo, Awad Musa Saleh Dagalo. En el mismo ataque habría perdido la vida también el jefe tribal Bashir Barma Baraka Allah.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Sudán se ha declarado “profundamente alarmada” por el uso de drones contra objetivos civiles y ha reclamado aclaraciones sobre lo ocurrido. “Hay que proteger a los civiles en todo momento y las instalaciones médicas jamás pueden ser un objetivo”.