El balance de víctimas causado por los ataques del Ejército israelí sobre Líbano desde el pasado 2 de marzo supera ya las 2.800 personas fallecidas y los 8.700 heridos, según el último recuento hecho público este lunes por las autoridades libanesas. La cifra continúa en ascenso en las últimas semanas debido a la continuidad de los ataques israelíes contra el país, a pesar del alto el fuego acordado a mediados de abril.
En un comunicado difundido por la agencia de noticias estatal NNA, el Ministerio de Sanidad ha detallado que 2.860 personas han perdido la vida y 8.730 han resultado heridas como consecuencia de estos bombardeos. La ofensiva se reactivó tras el lanzamiento de proyectiles hacia territorio israelí por parte del partido-milicia chií libanés Hezbolá, en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei, y otros altos cargos, el 28 de febrero.
Los gobiernos de Israel y Líbano alcanzaron el 17 de abril un acuerdo de alto el fuego, posteriormente prorrogado, en el marco de unas conversaciones de paz impulsadas por la Administración Trump. Delegaciones de ambos países tienen previsto volver a sentarse a la mesa de negociación este jueves y viernes, 14 y 15 de mayo, en Washington.