El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ha instado este lunes a su homólogo chino, Xi Jinping, a estudiar fórmulas conjuntas para afianzar la paz en la península de Corea. La petición se ha producido durante su encuentro en el Gran Salón del Pueblo, en la plaza de Tiananmén de Pekín.
Durante la reunión, Lee ha remarcado el peso de la “cooperación bilateral” para consolidar la estabilidad regional en un contexto en el que Corea del Norte continúa con sus pruebas de misiles. Asimismo, ha señalado que está preparado para colaborar con Pekín con el fin de “buscar vías alternativas” que faciliten un acuerdo orientado a la “prosperidad” y al “crecimiento”.
El dirigente ha planteado que este gesto podría suponer el inicio de la “restauración completa de las relaciones con China”, en una visita que se produce en pleno deshielo entre ambas partes, pese a que Seúl mantiene una sólida alianza estratégica con Estados Unidos.
Los vínculos con Pekín se deterioraron de forma notable bajo el mandato del expresidente Yoon Suk Yeol, quien se alineó más estrechamente con Washington, intensificando así la rivalidad entre las dos mayores potencias económicas del planeta.
Ahora, Lee ha resaltado que los dos países han conservado lazos “amistosos” durante “miles de años” y que “comparten una historia de sufrimiento y pérdida de la soberanía, además de la lucha por la independencia”, en clara referencia al pasado colonial japonés.
“Invariablemente, haré esfuerzos para desarrollar nuestra alianza estratégica y convertirla en una tendencia irreversible de estos tiempos”, ha asegurado, expresando además su voluntad de abrir una “nueva fase” de desarrollo en las relaciones bilaterales, según ha informado la agencia surcoreana Yonhap.
Firma de acuerdos y refuerzo de la cooperación
En el marco de la cumbre, ambos líderes han suscrito catorce acuerdos de cooperación que abarcan ámbitos como el transporte, el comercio, la protección medioambiental y la innovación tecnológica, de acuerdo con la agencia oficial china Xinhua.
Las delegaciones han subrayado también la conveniencia de ampliar la colaboración a otros sectores, entre ellos la inteligencia artificial y la industria de productos culturales, con el objetivo de diversificar y profundizar las relaciones económicas y tecnológicas.
Xi, por su parte, ha llamado a “salvaguardar los frutos recogidos tras la victoria obtenida en la Segunda Guerra Mundial” y ha prometido que “protegerá la paz y la estabilidad” en el noreste de Asia.
“Hace más de 80 años, nuestros pueblos hicieron unos enormes sacrificios y ganaron la victoria contra el militarismo japonés”, ha recordado el presidente chino, que ha apelado a “compartir responsabilidades a la hora de mantener la paz y la estabilidad regionales”. “Debemos mantenernos en el lado bueno de la historia y tomar decisiones estratégicas correctas”, ha concluido.