El pequeño de cinco años Liam Conejo Ramos y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, cuya detención hace diez días en Minnesota desató una fuerte ola de indignación, han sido puestos en libertad y se encuentran de nuevo en Minnesota tras la decisión de un juez federal.
“Estoy feliz de volver por fin a casa”, ha señalado Conejo Arias a la cadena ABC mientras se disponía a embarcar en el vuelo que lo llevaba de regreso a Minnesota.
Una vez en Minnesota, padre e hijo se han reunido con la congresista de la Cámara de Representantes Illan Omar. “Liam está ya en casa le agradecemos al congresista Joaquín Castro que haya viajado a Minneapolis con él y su padre. Bienvenido a casa, Liam”, ha escrito Omar en sus cuentas de redes sociales.
El magistrado federal del Distrito Occidental de Texas, Fred Biery, ordenó el sábado la excarcelación provisional de Liam y de Adrián Conejo, que estaban retenidos en el centro de detención de inmigrantes de Dilley, en Texas, mientras continúa el proceso de inmigración abierto contra ellos. Finalmente abandonaron las instalaciones la noche del sábado.
La captura de Conejo Arias y de su hijo en Minnesota, en una operación de agentes federales enviados por la Administración del presidente Donald Trump, generó una fuerte reacción pública debido a la corta edad del menor. En su resolución, Biery censura “la pérfida lujuria por el poder desenfrenado” y la “imposición de la crueldad” que supuso la detención del niño.
Los letrados que representan a los dos ciudadanos ecuatorianos sostienen que han tramitado formalmente una petición de asilo en Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades federales afirman que su presencia en el país es irregular y que el plazo para abandonar territorio estadounidense expiró en abril.
En su nuevo fallo, el juez Biery reprocha a la Administración federal “ignorar un documento histórico estadounidense llamado Declaración de Independencia” y subraya que el caso de Conejo “tiene su génesis en un intento de aplicar unas cuotas de deportación mal concebidas y aplicadas de forma incompetente, incluso traumatizando a niños”.
El juez incide además en que las “órdenes administrativas emitidas por el ejecutivo no se sostienen ante la prueba de la causa probable”. “Es lo que se llama poner al zorro a custodiar el gallinero. La Constitución obliga a tener un agente judicial independiente”, ha recalcado en su dictamen.
El lunes anterior, Biery ya había dictado otra resolución que impedía la deportación de Liam y de su padre mientras analizaba el expediente de ambos, arrestados el pasado 20 de enero en Columbia Heights, en las afueras de Minneapolis. La imagen del menor retenido junto a un vehículo de los agentes se difundió ampliamente en medios y redes sociales de todo el mundo.
Vecinos y responsables del centro escolar del niño han denunciado que los agentes federales se valieron del pequeño como “cebo” para que llamara a la puerta de su domicilio y así lograr que su madre saliera al encuentro de los funcionarios.