Las Fuerzas Armadas de Lituania activaron este miércoles las sirenas y alertas aéreas en Vilna, la capital, y en otras zonas del país, instando a la población a buscar refugio. La decisión se tomó después de que se avistara un dron en el área limítrofe con Bielorrusia, lo que también llevó a poner en marcha la misión de patrullaje aéreo de la OTAN.
“Lituania ha emitido una alerta aérea en algunas zonas del país tras detectarse cerca de la frontera un presunto dron que se aproximaba desde Bielorrusia. Se ha activado la misión de vigilancia aérea de la OTAN en el Báltico”, ha señalado el Ministerio de Defensa lituano a primera hora de este miércoles, en una alerta que la radiotelevisión pública LRT confirma que se ha desactivado poco después de las 11.00 horas.
Ante este escenario de emergencia, las autoridades lituanas han instado a la ciudadanía a ponerse a cubierto, lo que ha provocado que numerosos vecinos se desplazaran a refugios antiaéreos repartidos por el país. “Este incidente es similar a lo que hemos visto en recientes días en Letonia y Estonia”, ha indicado un comunicado del Ejército recogido por LRT en el que recomienda a la ciudadanía tomar medidas “preventivas” ante la situación.
La sospecha de actividad no autorizada se ha detectado inicialmente en localidades del noreste lituano, en áreas colindantes con Bielorrusia. Posteriormente, la alarma se ha extendido hasta Vilna, donde el Centro Nacional de Gestión de Crisis ha informado del avistamiento de un dron sobre la ciudad.
Evacuación de dirigentes lituanos
En este contexto, los principales líderes del país han sido llevados a refugios antiaéreos mientras ha durado la situación de emergencia, incluyendo el presidente, Gitanas Nauseda, que junto a su equipo ha sido escoltado a un lugar seguro.
En la misma línea, se ha emitido una orden de evacuación del Parlamento lituano por lo que numerosos políticos han sido llevados a refugios en el sótano de las instalaciones, entre ellos la primera ministra lituana, Inga Ruginiene.