El grupo de Socialistas y Demócratas (S&D) en el Parlamento Europeo ha reclamado a la Comisión Europea que explique por qué ha optado por enviar a la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, a la próxima reunión de la Junta de Paz, prevista para el 19 de febrero en Washington.
En una nota pública, los socialdemócratas han pedido al Ejecutivo comunitario que detalle “el mandato político y el alcance de la participación” de Suica en el encuentro del organismo promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de lograr una paz en Gaza y con la intención de actuar como mediador en otros conflictos internacionales en el futuro.
“La Comisión Europea debe explicar claramente su postura sobre esta denominada Junta de Paz. Existe una gran preocupación por la falta de transparencia, la falta de claridad del mandato y los riesgos de participar en iniciativas fuera del marco de Naciones Unidas”, ha alertado el vicepresidente de Asuntos Exteriores del S&D, Yannis Maniatis.
Los socialistas han subrayado que incluso la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, ha avisado de que la Junta podría transformarse en un foro unilateral que deje fuera a los palestinos y pase por alto los acuerdos internacionales, incluidas las resoluciones de la ONU que sustentan el proceso de paz en la Franja de Gaza.
Por ello, han urgido a la institución que preside Ursula von der Leyen a que “informe urgentemente al Parlamento Europeo” sobre las condiciones de su participación en la cita, que, a su juicio, plantea “serias dudas sobre el propósito y la autorización de esta participación”.
“Va en contra de los intereses de la UE”
También se ha pronunciado el eurodiputado del PSC y vicepresidente del Parlamento Europeo, Javier López, que ha admitido sentirse “horrorizado” por la decisión de enviar a Suica a una iniciativa en la que participan “autocracias y seguidores” del movimiento 'Make America Great Again' de Trump.
“Socava el multilateralismo, el papel de la ONU y el espíritu necesario de una paz justa que la región necesita y de la que los palestinos deben ser parte. Espero sinceramente que esto se pueda corregir, ya que va claramente en contra de los valores e intereses de la UE”, ha manifestado.
En la misma línea, el eurodiputado gallego Nicolás González Casares (PSdeG) ha tildado de inaceptable la presencia de la comisaria en la Junta de Paz y ha cuestionado qué pensará la jefa de la Diplomacia europea al ver que Suica le está “superando en política exterior sin ningún mandato de los Estados miembro”.
La UE no entra como miembro de la Junta de Paz
Este lunes, la Comisión Europea confirmó que enviará a la comisaria para el Mediterráneo a la reunión de la Junta de Paz del 19 de febrero en Washington, después de haberse negado hasta ahora a sumarse a la iniciativa impulsada por el presidente estadounidense.
Interrogado en rueda de prensa en Bruselas sobre si la UE acudiría como observadora o con otro estatus, el portavoz comunitario Guillaume Mercier evitó concretar el formato exacto, aunque sí señaló que Suica estará presente “en la parte específicamente dedicada a Gaza”, y no en los debates sobre otros asuntos.
Además, recalcó que con esta presencia el Ejecutivo comunitario “no se convierte en miembro de la Junta de Paz”, limitando su implicación al marco de “su compromiso de larga data con la aplicación del alto el fuego en Gaza”, así como a “formar parte de los esfuerzos internacionales destinados a apoyar la reconstrucción y la recuperación” tras los ataques de Israel en Gaza.
Ya este martes, al ser repreguntada sobre en calidad de qué participa la UE en la Junta de Paz, la portavoz comunitaria Arianna Podestà se ha limitado a señalar que la Comisión hará “todo lo posible para apoyar el proceso de paz en Oriente Próximo” y para “responder a las necesidades de los ciudadanos de Gaza”.
“Lo importante son nuestros esfuerzos y nuestra intención de implicarnos con todos los socios, incluido por supuesto Estados Unidos, pero con todos los socios en esta cuestión. No vamos a convertirnos en miembros. Hemos sido muy claros al respecto”, ha insistido.
Dudas de compatibilidad con la ONU
Hasta el lunes, tanto la Comisión como los Veintisiete se habían negado a participar en la Junta de Paz alegando “serias dudas” sobre “la compatibilidad” de la propuesta de la Administración Trump con la Carta de Naciones Unidas, su sistema de gobernanza y su ámbito de actuación.
Entre las reservas planteadas figuran cuestiones sobre el formato, ya que se han incorporado más países de los que la Unión Europea preveía inicialmente, así como interrogantes jurídicos sobre su encaje con la ONU y con el Derecho de la Unión Europea, dado que Trump ha planteado que el organismo tenga carácter permanente y asuma funciones de mediación en otros conflictos, un papel que ya desempeña Naciones Unidas.