El presidente francés, Emmanuel Macron, ha reclamado este jueves a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, que deje de “comentar lo que sucede en otros países” después de la muerte del joven ultraderechista Quentin Deranque durante unos graves disturbios con un grupo de antifascistas en la ciudad de Lyon.
“Siempre me sorprende que las personas nacionalistas, que no quieren que las molesten en casa, sean siempre las primeras en comentar lo que ocurre en otros países”, ha criticado desde la ciudad de Nueva Delhi en el marco de una visita oficial a India.
Macron ha subrayado igualmente que “ningún grupo violento” tiene cabida o “legitimidad” en Francia. “Los partidos extremistas deben hacer limpieza, en este caso la extrema izquierda, pero también otros partidos de extrema derecha que a veces tienen militantes entre sus filas que justifican acciones violentas”, ha argüido.
En la misma línea, ha sostenido que quienes promueven la creación de “milicias” para “protegerse” frente a “discursos de violencia del otro lado” del espectro político “no solo están cometiendo un error político, sino también un error moral”.
Como contestación a las declaraciones del jefe de Estado francés, el ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha recalcado que la muerte de Deranque “es un asunto grave que nos concierne a todos” y un episodio de violencia “que debe ser condenado sin vacilación”.
“Un asesinato sin límites, una advertencia para quienes usan el odio y la violencia, para quienes insultan y usan un lenguaje ofensivo. Ha habido muchos Quentins en Italia, algunos durante los períodos más oscuros de la República”, ha indicado en redes sociales.
Tajani ha insistido en que “condenar episodios como el de Lyon” también tiene el “propósito” de “asegurar” que Italia no regrese “a un pasado terrible”. “Porque la política es, ante todo, diálogo y debate, incluso con quienes no piensan como nosotros”, ha zanjado.
Este intercambio de mensajes tiene lugar después de que Meloni manifestara en redes sociales que la muerte de Deranque es “un acontecimiento profundamente impactante y triste” ocurrido a manos de “grupos vinculados al extremismo de izquierda y arrastrados por un clima de odio ideológico que se extiende por varias naciones”.
“Es una herida para toda Europa. Ninguna idea política, ninguna oposición ideológica puede justificar la violencia ni convertir la confrontación en agresión física. Cuando el odio y la violencia sustituyen al diálogo, la democracia siempre pierde”, resaltó.
El fallecimiento del joven ultraderechista tuvo lugar en el contexto de una conferencia de la eurodiputada Rima Hassan, del partido de izquierdas La Francia Insumisa (LFI), en el Instituto de Estudios Políticos de Lyon. Némesis, un colectivo de extrema derecha que se define como feminista, convocó una protesta en las inmediaciones del recinto en rechazo al acto.
Alrededor de las 18.00 horas (hora local), varias manifestantes fueron agredidas por una veintena de individuos encapuchados y enmascarados. Un segundo grupo de jóvenes, integrado en un dispositivo de seguridad informal de Némesis —formado por militantes de extrema derecha, entre los que se encontraba Deranque— acudió en su ayuda.
El fiscal de Lyon, Thierry Dran, ha abierto esta semana una causa por homicidio involuntario a raíz de la muerte de Deranque. Hasta el momento han sido arrestadas once personas, entre ellas dos asistentes de un diputado de La Francia Insumisa (LFI). El suceso tiene lugar a pocas semanas de las elecciones municipales, a un año de las presidenciales, y en un contexto de campaña permanente en Francia.