Las autoridades libanesas han comunicado este viernes que el balance de víctimas por los ataques de Israel desde el pasado 2 de marzo supera ya los 2.600 fallecidos y los 8.000 heridos, a pesar del alto el fuego prorrogado la semana anterior en el marco de las conversaciones entre ambos países para tratar de frenar los choques con el partido-milicia chií Hezbolá.
El Ministerio de Sanidad de Líbano ha señalado en una nota difundida por la agencia oficial NNA que 2.618 personas han perdido la vida y 8.094 han resultado heridas como consecuencia de los bombardeos del Ejército israelí en esta última ofensiva, reactivada por Hezbolá en respuesta a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán del pasado 28 de febrero.
Los ataques prosiguen y, este mismo viernes, al menos dos personas han muerto y otras diez han resultado heridas por un nuevo bombardeo del Ejército israelí sobre una localidad cercana a Nabatiye, en el sur del país, pese a la tregua actualmente vigente.
De acuerdo con la información difundida por la agencia estatal libanesa de noticias, NNA, el ataque ha tenido como objetivo Al Fauqa, sin que el Ejército de Israel haya ofrecido por ahora su versión, aunque sí ha informado del derribo de cuatro drones presuntamente lanzados por el partido-milicia chií Hezbolá.