El número de fallecidos por el ataque perpetrado el 6 de febrero contra una localidad del este de República Democrática del Congo (RDC), atribuido a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), grupo asociado al yihadismo de Estado Islámico, ha subido por encima de la veintena, según han confirmado las autoridades congoleñas.
El responsable local de Bapakombe, Kanyamulamba Boniface, ha indicado que en las últimas horas se han localizado otros seis cuerpos sin vida, lo que “eleva a 21 los muertos, con numerosos desaparecidos”, por lo que no se descarta que el balance mortal siga creciendo en los próximos días.
Por su parte, el presidente de la sociedad civil de Bapere, Samuel Kagheni, ha reiterado su petición al Ejército para que ponga en marcha una ofensiva en la zona contra las ADF, que en las últimas semanas han intensificado sus ataques en la provincia de Kivu Norte, causando la muerte de decenas de civiles desde comienzos de año.
Las ADF nacieron en la década de 1990 en Uganda y operan sobre todo en el este de la RDC, donde se les atribuye el asesinato de miles de civiles. El grupo se dividió en 2019, después de que su dirigente jurara lealtad a Estado Islámico en África Central (ISCA), la filial regional del grupo yihadista, bajo cuya bandera actúa desde entonces.