El balance de fallecidos por los ataques llevados a cabo por Israel contra Líbano desde comienzos de marzo ha rebasado ya las 3.000 víctimas mortales y los 9.200 heridos, de acuerdo con los datos difundidos este lunes por las autoridades libanesas. Estas cifras se conocen pocos días después de que delegaciones de ambos países acordaran prolongar un alto el fuego que, sin embargo, no ha logrado detener ni los bombardeos israelíes ni el lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá.
Según el último recuento del Ministerio de Sanidad libanés, recogido por la agencia de noticias estatal NNA, desde el inicio de los ataques el 2 de marzo se han contabilizado 3.020 muertos y 9.273 heridos, en el contexto abierto tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.
El propio Ministerio había informado horas antes de que al menos dos personas, una de ellas menor de edad, habían perdido la vida y otras dos habían resultado heridas en un bombardeo israelí sobre la localidad de Dours, en el distrito de Baalbek, en el noreste del país, y precisó que “todos ellos (eran) palestinos”.
Las estadísticas de víctimas en territorio libanés, que recogen la muerte de 116 trabajadores sanitarios, han seguido aumentando a pesar de la tregua pactada a mediados de abril y prorrogada en dos ocasiones desde entonces.