Médicos sudaneses alertan de una oleada de ataques paramilitares contra hospitales en Kordofán del Sur

Médicos sudaneses denuncian ataques sistemáticos de las RSF que han dejado casi inoperativos los hospitales de Dilling y agravan la crisis humanitaria.

2 minutos

Camiones de ayuda humanitaria aguardan en Puerto Sudán su distribución por el país Europa Press/Contacto/Urqia Elzaki

Publicado

2 minutos

Médicos sudaneses han denunciado este fin de semana que casi todos los hospitales y centros sanitarios de la estratégica ciudad de Dilling, en el estado de Kordofán del Sur, han quedado dañados o fuera de servicio tras una reciente serie de bombardeos atribuidos a las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Este grupo, en guerra abierta con el Ejército de Sudán desde hace tres años, ha contribuido a la devastación del país y a una de las peores crisis humanitarias del planeta.

En un comunicado difundido en redes sociales, la Red de Médicos de Sudán habla de un “bombardeo sistemático” que ha provocado el colapso casi total del sistema sanitario local y una aguda escasez de material médico en esta urbe, una de las más relevantes de un estado que en las últimas semanas se ha transformado en el nuevo epicentro de la contienda.

Los profesionales sanitarios responsabilizan igualmente de estos ataques a las milicias de la facción del Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N) encabezada por Abdulaziz al Hilu, considerado uno de los aliados más importantes de las RSF.

Los principales hospitales del municipio de Dilling —el Universitario, el de Al Toumat, el Militar y el de Umm Bajita— han quedado prácticamente paralizados y “la mayoría de los centros de salud, estimados en unos 10, han quedado fuera de servicio, incluidos los que prestan servicios de nutrición y salud reproductiva”.

Las RSF no han respondido por ahora a estas acusaciones pero, como es habitual, suelen negar cualquier agresión contra infraestructuras civiles y sostienen que se trata de campañas de propaganda impulsadas por el Ejército sudanés.

De acuerdo con los datos del Comité del Sindicato de Médicos de Sudán, hasta el pasado 24 de marzo habrían muerto en torno a 222 trabajadores sanitarios y otros 378 habrían resultado heridos desde el estallido del conflicto en abril de 2023. Más de 2.000 instalaciones de salud han sido destruidas a causa de los combates.

La espiral de violencia se mantiene en otras regiones del país. Al menos cinco personas perdieron la vida en la madrugada del sábado cuando un dron operado por las RSF alcanzó un vehículo civil al sur de Omdurman. Además, otras seis personas murieron a última hora del domingo en un nuevo ataque con drones explosivos contra la vivienda familiar de Abu Agla Keikal, comandante en el estado de Gezira de uno de los principales grupos armados aliados del Ejército sudanés, las Fuerzas del Escudo de Sudán, según ONG y fuentes locales citadas por el diario “Sudan Tribune”.

Entre las víctimas mortales en Gezira figura un hermano del comandante, según las mismas fuentes del medio sudanés. Las RSF tampoco se han pronunciado sobre esta operación.