Meloni recibe al ciudadano que frenó al agresor de Módena mientras Salvini subraya su origen marroquí

Meloni ensalza al ciudadano que detuvo al agresor de Módena mientras Salvini utiliza el caso para agitar el debate migratorio por su origen marroquí.

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La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni y el presidente de Italia, Sergio Matarella (en el centro de la imagen) saludan al civil Luca Signorelli GIORGIA MELONI / X
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MADRID

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha recibido este domingo en audiencia a Luca Signorelli, el ciudadano que logró inmovilizar al hombre que hirió a siete personas en el casco histórico de Módena tras arrollarlas con su coche y apuñalar a otra víctima después de bajar del vehículo.

Meloni se ha encontrado con Signorelli durante su visita al hospital de Baggiovara, donde permanecen ingresados los heridos, y le ha homenajeado como un héroe cuyo "corazón eligió hacer el bien aunque implique un riesgo" y es precisamente "en esa elección, tan humana y tan luminosa, que una vida normal se convierte en ejemplo y deja una huella destinada a perdurar".

La agresión de Módena, aún bajo investigación, ha sido aprovechada por el vice primer ministro, Matteo Salvini, para reavivar la polémica sobre la inmigración. El presunto autor, Salim El Koudri, de 31 años, sin antecedentes y italiano de "segunda generación" con raíces marroquíes, permanece arrestado en la prisión municipal.

Los investigadores no han descartado todavía la hipótesis de terrorismo (en el caso participa la brigada especializada de la DDA de Bolonia), pero igualmente valoran que el ataque pudiera estar vinculado a un episodio de inestabilidad mental, dado que El Koudri seguía un tratamiento psiquiátrico.

Además, y de acuerdo con fuentes citadas por 'Il Sole 24 Ore', de las primeras conclusiones del interrogatorio en curso en la Jefatura de Policía y del registro efectuado en su domicilio de Ravarino, una pequeña localidad situada a unos quince kilómetros al noreste de la capital regional, "no se han detectado indicios de radicalización religiosa ni de vínculos con grupos subversivos".

Salvini, a través de las redes sociales, se ha referido a él como criminal "de segunda generación" y ha recalcado que "no puede haber justificación alguna para una masacre: cualquiera que venga a Italia debe respetar nuestras leyes". Su formación ultraderechista, LaLiga, ha remachado en un comunicado que "la integración de la llamada 'segunda generación' ha fracasado", y que "hay personas absolutamente inintegrables por lo que no tiene sentido que nadie niegue las contundentes pruebas por razones ideológicas".