Merz duda de la viabilidad del futuro caza FCAS impulsado por España, Francia y Alemania

Merz cuestiona la viabilidad del caza FCAS por divergencias de requisitos entre Francia y Alemania y abre la puerta a un proyecto alternativo con España.

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El canciller alemán, Friedrich Merz. Michael Kappeler/dpa

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El canciller alemán, Friedrich Merz, expresó este miércoles sus dudas sobre la viabilidad del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS, por sus siglas en inglés), el nuevo caza que desarrollan conjuntamente España, Francia y Alemania, al aludir a “problemas en el perfil de requisitos”.

“Tenemos un verdadero problema en el perfil de requisitos. Si no podemos resolverlo, no podremos mantener el proyecto”, ha afirmado Merz en el pódcast “Machtwechsel”, centrado en política alemana, tal y como ha recogido la agencia alemana de noticias DPA.

El dirigente alemán subrayó que París y Berlín no comparten exactamente las mismas necesidades operativas para el futuro avión de combate. “Concretamente, los franceses necesitan un avión de combate de última generación capaz de transportar armas nucleares y de operar desde portaaviones. En la Bundeswehr (las Fuerzas Armadas alemanas) no necesitamos eso en este momento”, ha explicado.

Ante esta divergencia, Merz señaló que se abre el debate sobre si el FCAS podría materializarse con dos modelos distintos. “Francia solo quiere construir uno y quiere adaptarlo prácticamente a las especificaciones que necesita Francia. Pero esas no son las que nosotros necesitamos”, ha reiterado.

En esta línea, el canciller ha deslizado la opción de impulsar un nuevo avión de combate junto con España y otros socios europeos, dejando fuera a Francia. Fuentes del Ministerio de Defensa de España indicaron recientemente que las partes se inclinan por escindir el programa y levantar dos aparatos: uno desarrollado en solitario por la industria francesa y otro diseñado por empresas españolas y alemanas.

Las declaraciones de Merz se producen una semana después de que el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, subrayara que el proyecto se encuentra ahora “en manos” de los tres jefes de Gobierno, tras las tensiones sobre el liderazgo del programa, que han puesto en entredicho el porvenir de este avión militar, considerado uno de los proyectos de defensa más ambiciosos de Europa y envuelto en una pugna por el control entre los principales fabricantes.

El FCAS debería entrar en servicio hacia 2040, aunque el cumplimiento de ese horizonte temporal se complica por las disputas citadas, sobre todo entre París y Berlín en torno a si Dassault Aviation o Airbus debe encabezar la iniciativa. España participa a través de Indra, responsable del desarrollo de sensores, sistemas de Inteligencia Artificial (IA) y capacidades de combate colaborativo.