Metsola sale en defensa del Parlamento Europeo tras las acusaciones de Azerbaiyán de sabotear la paz con Armenia

Metsola reivindica la independencia del Parlamento Europeo tras las duras acusaciones de Aliyev de sabotear el proceso de paz entre Azerbaiyán y Armenia.

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La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, durante la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra este lunes en Ereván (Armenia) KAREN MINASYAN

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La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha reivindicado este lunes el papel de la Eurocámara después de que el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, la acusara de "sabotea" su proceso de paz con Armenia al aprobar resoluciones "llenas de insultos y mentiras" sobre Bakú.

Durante la cumbre de la Comunidad Política Europea celebrada este lunes en Ereván (Armenia), Aliyev ha asegurado que "la paz entre Azerbaiyán y Armenia es una realidad", pero ha responsabilizado a la Eurocámara de tratar de "sabotear" ese avance mediante la adopción de 14 resoluciones "llenas de insultos y mentiras" sobre su país desde 2021.

"Me gustaría expresar mi gratitud a la Comisión Europea por su postura respecto al proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán. Pero, lamentablemente, no todas las instituciones europeas demuestran el mismo enfoque. Una de ellas es el Parlamento Europeo", ha señalado el dirigente azerí en su intervención.

A continuación, ha insistido en que la Eurocámara, "en lugar de apoyar el proceso de paz" con Armenia, "se dedica a sabotearlo", y ha recalcado que desde mayo de 2021 --medio año después del final de la segunda guerra por Nagorno Karabaj-- se han aprobado "14 resoluciones llenas de insultos y mentiras sobre Azerbaiyán".

Aliyev ha cargado además contra la institución europea al considerar que "en lugar de abordar los problemas fundamentales de algunos Estados miembro, como la xenofobia, la islamofobia, el antisemitismo, la migración, la competitividad o los problemas de las personas sin hogar, el Parlamento Europeo pone en la diana a Azerbaiyán difundiendo calumnias y mentiras".

Como consecuencia de esta situación, ha anunciado que el Parlamento de Azerbaiyán ha optado por suspender la cooperación con el Parlamento Europeo "en todas las áreas", ha abandonado su participación en las actividades del Comité de Cooperación Parlamentaria UE-Azerbaiyán y ha iniciado el procedimiento para dejar la Asamblea Parlamentaria Euronest, el foro interparlamentario que agrupa a la UE y a varios países del este de Europa.

La respuesta de Metsola y el pulso institucional

Ante estas acusaciones, la presidenta del Parlamento Europeo ha pedido la palabra para replicar al jefe de Estado azerí, admitiendo que "las reuniones con cierto grado de desacuerdo son siempre saludables", pero dejando patente que la institución no prevé modificar su manera de actuar.

Metsola ha recalcado que la Eurocámara es "un órgano democrático elegido directamente" que adopta sus resoluciones por mayoría, y ha avisado de que, aunque el resultado "pueda resultar incómodo para algunos", el Parlamento "nunca cambiará" su forma de trabajar ni renunciará a defender las posiciones que aprueba.

Con estas palabras, la política maltesa ha puesto en valor la autonomía del Parlamento Europeo frente a presiones externas, cerrando así un cruce de declaraciones que evidencia las tensiones entre Bakú y la institución comunitaria en torno al expediente de Derechos Humanos y la democratización en Azerbaiyán.

El Parlamento de Azerbaiyán ya había votado el pasado viernes poner fin a la cooperación con la Eurocámara como reacción a una resolución aprobada el jueves por el Parlamento Europeo, un texto que llevó a Bakú a convocar a la embajadora de la Unión Europea (UE) en el país, Marijana Kujundzic, para trasladarle una condena formal.

En la última resolución del Parlamento Europeo en la que se menciona a Azerbaiyán, la Eurocámara manifiesta su respaldo a Armenia y reitera su apoyo a "los derechos de los armenios de Nagorno Karabaj, incluida la protección de su identidad, propiedades y patrimonio cultura, y su derecho a un retorno seguro, sin obstrucciones y digno bajo garantías internacionales adecuadas".

Además, exige que "los responsables de la destrucción de patrimonio cultural y religioso armenio rindan cuentas" y censura "la detención injusta de prisioneros de guerra armenios, detenidos y rehenes por parte de Azerbaiyán", al tiempo que reclama su "liberación inmediata e incondicional".

Nagorno Karabaj es una región de unos 4.400 kilómetros cuadrados situada en el Cáucaso Sur que fue reincorporada a Azerbaiyán tras la ofensiva de 2023, posterior a los conflictos armados de 1998 y 2020. Hasta entonces, el territorio, de población mayoritariamente armenia, había permanecido más de tres décadas bajo control de fuerzas proarmenias pese a que la comunidad internacional reconocía la soberanía azerí sobre la zona.