La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha decidido este martes no aceptar la invitación cursada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para integrarse como miembro de pleno derecho en la Junta de Paz para la Franja de Gaza. En lugar de sumarse formalmente a este órgano, el Gobierno mexicano ha optado por participar únicamente mediante el envío de un observador, una fórmula similar a la elegida por la Comisión Europea.
La jefa del Ejecutivo ha explicado que su negativa se debe a que en la Junta no se ha previsto un lugar específico para Palestina, país que México reconoce como Estado soberano. Este organismo surge en el marco del Plan de Paz impulsado por Washington para el enclave palestino, con vistas a un escenario posterior a la guerra con Israel.
“Reconocemos la búsqueda de la paz en cualquier espacio que se abra. Pero en este caso cuando se trata particularmente de la paz en Oriente Próximo, dado que nosotros reconocemos a Palestina como un estado, es importante la participación de ambos estados, de Israel y de Palestina, y no está planteado así en el encuentro”, ha señalado, refiriéndose a la cita de la Junta de Paz programada para este jueves, 19 de febrero, en Washington D.C.
Aun así, Sheinbaum ha dejado abierta la puerta a que México esté presente como país observador. En esta línea, ha avanzado que “probablemente vaya nuestro embajador de Naciones Unidas”, Héctor Vasconcelos, en representación del Gobierno mexicano.