El primer ministro de Benjamin Netanyahu ha afirmado este sábado que “hay muchas señales” de que el ayatolá Alí Jamenei habría muerto como consecuencia del ataque masivo lanzado contra Irán.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han confirmado ni desmentido oficialmente la información.
Ataque coordinado de gran escala
La ofensiva, descrita como una operación conjunta entre Estados Unidos y Israel, habría alcanzado:
- El edificio presidencial iraní.
- La sede del Ministerio de Inteligencia.
- Instalaciones vinculadas al sistema de defensa y misiles.
Fuentes israelíes califican la operación como una acción estratégica de gran alcance dirigida a debilitar el núcleo del poder en Irán.
Sin confirmación oficial en Teherán
La posible muerte del líder supremo supondría un terremoto político en Oriente Medio. Jamenei, en el poder desde 1989, es la máxima autoridad política y religiosa del régimen iraní. Su desaparición abriría un escenario imprevisible de lucha interna por la sucesión, mayor intervención de la Guardia Revolucionaria y riesgo de fragmentación del poder.
¿Cambio de régimen en marcha?
En paralelo, medios internacionales apuntan a que la operación tendría como objetivo debilitar estructuralmente al régimen iraní.
La posibilidad de un vacío de poder en Teherán eleva el nivel de alerta regional y global, con implicaciones directas en el estrecho de Ormuz, el mercado energético y la seguridad de bases estadounidenses en Oriente Medio.