Netanyahu afirma que disfruta de buena salud en una nueva vista en Tel Aviv

Netanyahu defiende ante un tribunal de Tel Aviv que goza de buena salud mientras detalla sus tratamientos médicos y afronta graves causas por corrupción.

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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Kay Nietfeld/dpa

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El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha defendido este jueves que goza de una “buena salud” durante una nueva audiencia celebrada en un tribunal de Tel Aviv, en el marco de la demanda que presentó contra dos periodistas que en 2024 sostuvieron que el dirigente sufría varias enfermedades graves.

“Mi situación en materia de salud es buena, algunos dirían que es incluso excelente”, ha manifestado Netanyahu ante los jueces, según recoge el diario 'The Times of Israel'. Ha subrayado que nunca ha padecido cáncer de páncreas, como aseguró el activista Gonen Ben Yitzhak, aunque sí ha admitido en el pasado un cáncer de próstata, extremo que no se confirmó hasta hace unas semanas porque trató de evitar que trascendiera en plena ofensiva contra Irán.

En relación con la hipótesis de un tumor pancreático, ha recalcado que, de haber sido ese el diagnóstico, “ya estaría muerto”. A continuación, ha detallado la operación por el agrandamiento de la próstata a la que fue sometido en diciembre de 2024 y el posterior diagnóstico, que, según su versión, le fue confirmado para “finales de 2025”.

Netanyahu ha indicado igualmente que recibió cinco sesiones de radioterapia entre enero y febrero de este año, tratamiento con el que habría logrado curarse, aunque no reveló estos datos hasta el mes pasado.

Esta cronología, no obstante, choca parcialmente con la aportada por uno de sus médicos, que situó el inicio de la radioterapia hace unos dos meses y medio, lo que apuntaría a la segunda semana de febrero, justo antes del comienzo de la ofensiva contra Irán.

El dirigente también ha explicado que en 2023 se le implantó un marcapasos tras detectar problemas cardíacos, aunque el dispositivo finalmente no llegó a activarse. “Mis condiciones físicas han mejorado y ahora están arriba del todo en la escala médica. No a la mitad, no arriba, sino en el top 10 del percentil”, ha puntualizado.

El estado de salud de Netanyahu ha sido esgrimido en otras ocasiones para aplazar sus comparecencias ante los tribunales en los distintos procesos por corrupción que continúan abiertos. En repetidas oportunidades ha alegado dolencias diversas, así como motivos de “seguridad nacional”, lo que ha contribuido a prolongar de forma notable los procedimientos judiciales que todavía tiene pendientes.

Netanyahu es el primer jefe de Gobierno en la historia de Israel en ser procesado mientras está en ejercicio del cargo. Se enfrenta a acusaciones de soborno, fraude y abuso de poder en tres causas distintas, tras las pesquisas dirigidas por el ex fiscal general Avichai Mandelblit.

En abril de 2021, la Fiscalaía calificó el caso como un “grave caso de corrupción del régimen” durante la primera sesión de la fase de presentación de pruebas del juicio por corrupción contra el primer ministro, que ha rechazado todas las imputaciones y las ha descrito como una “caza de brujas” y un “golpe de Estado judicial”.

El expediente más relevante es el conocido como ‘caso 4000’, en el que se le atribuye haber impulsado regulaciones favorables al principal accionista del grupo Bezeq, Shaul Elovitch, a cambio de una cobertura mediática positiva para su Gobierno en el portal de noticias Walla.