El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha arremetido contra la decisión de la Unión Europea de abrir la vía a sanciones contra colonos israelíes violentos en Cisjordania y ha reivindicado que el Estado hebreo “está haciendo el trabajo sucio de Europa” mediante sus ataques contra Irán y “los yihadistas”.
“Mientras Israel hace el trabajo sucio de Europa combatiendo por la civilización y contra los lunáticos yihadistas en Irán y en otras partes, la Unión Europea deja en evidencia su bancarrota moral planteando una falsa simetría entre ciudadanos israelíes y terroristas de Hamás”, Movimiento de Resistencia Islámica, ha planteado Netanyahu en un comunicado oficial.
El jefe del Gobierno israelí ha alertado de que los dirigentes europeos están “coaccionados por sus votantes radicales, pero sancionar a judíos por vivir en Judea y Samaria --Cisjordania-- es inaceptable”.
Netanyahu ha enfatizado que “Judea es de donde vienen los judíos” y que “Israel siempre protegerá el derecho de los judíos a vivir en nuestra patria ancestral” frente a “los intentos de la Unión Europea de sancionar a civiles israelíes”, una medida que ha descrito como “una señal más de debilidad” y que, a su entender, “no tendrá éxito”.
En términos similares se ha pronunciado el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, quien ha rechazado la iniciativa, que considera “arbitraria y política” porque equipara a ciudadanos israelíes con los “terroristas” de Hamás. A su juicio, resulta “indignante” que se plantee una “comparación entre ciudadanos israelíes y terroristas de Hamás”. “Se trata de una equivalencia moral completamente distorsionada”, ha denunciado.
Saar ha recalcado que “ningún otro pueblo en el mundo tiene un derecho tan documentado y duradero sobre su tierra como el que tiene el pueblo judío sobre la Tierra de Israel”, insistiendo en el “derecho moral e histórico” que, en su opinión, también respalda el Derecho Internacional. “Ningún actor puede arrebatárselo al pueblo judío. El intento de imponer opiniones políticas mediante sanciones es inaceptable y no tendrá éxito”, ha afirmado.
Transferencia de territorios en Cisjordania
Por otro lado, el ministro de Finanzas de Israel y líder del ultranacionalista Partido Sionista Religioso, Bezalel Smotrich, ha instado a Netanyahu a aprobar este mismo lunes una reasignación de áreas de las zonas A y B, bajo administración de la Autoridad Palestina, hacia la Zona C, sometida a un control israelí más amplio.
“He puesto sobre la mesa del primer ministro un plan para la transferencia de zonas estrategias de Judea y Samaria (Cisjordania) de las zonas A y B a la Zona C. Emplazo al primer ministro a responder a esto con una reunión del Consejo de Ministros esta misma tarde para aprobarlo”, ha afirmado en un mensaje difundido en redes sociales.
En virtud de los acuerdos firmados entre palestinos e israelíes que dieron lugar en 1994 a la Autoridad Nacional Palestina, esta entidad ejerce control administrativo y de seguridad en la Zona A —el 3% de Cisjordania—, mientras que la Zona B —el 30% de Cisjordania— queda bajo gestión administrativa palestina y control de seguridad israelí, y la Zona C permanece íntegramente bajo autoridad israelí.
El influyente dirigente de la derecha radical ha denunciado una “hipocresía europea” que, según él, “bate récords” y ha subrayado que “hay que dejar claro al mundo que cualquiera que intente debilitar nuestro control sobre Judea y Samaria conseguirá exactamente lo contrario”.
Para Smotrich, Cisjordania constituye “el cinturón de seguridad de Israel” y ha acusado a la UE de que “intenta convertir el conflicto nacional contra el terrorismo palestino en algo criminal”. “Vamos a seguir reforzando los asentamientos, profundizando nuestro control sobre la Tierra de Israel y combatiendo el terrorismo sin miedo”, ha argüido.
También el ministro de Seguridad Nacional y líder del partido Poder Judío, Itamar Ben Gvir, ha cargado contra la decisión de la UE, a la que ha tildado de “antisemita”. “Esperar que la Unión tome una decisión moral es como esperar que el sol salga por el oeste”, ha afirmado.
“La Unión Europea intenta atar las manos de quienes se defienden mientras nuestros enemigos nos atacan y asesinan a judíos”, ha asegurado. Por ello, reclama al Ejecutivo medidas concretas para blindar a los “maravillosos” colonos frente a estas “vergonzosas sanciones”, que interpreta como una “persecución política” que “Israel no va a tolerar”.
“La colonización no se acobarda. Vamos a seguir construyendo, plantando, protegiendo y asentándonos por toda la Tierra de Israel”, ha remachado.
Este lunes, los Veintisiete han dado el paso de aprobar sanciones contra colonos implicados en actos de violencia contra palestinos, una iniciativa celebrada por la propia Alta Representante para Política Exterior, Kaja Kallas, quien ha señalado que “era hora de pasar del bloqueo a la acción” porque “los extremismos y la violencia tienen consecuencias”, en referencia a desalojos, demoliciones, confiscaciones y traslados forzosos de palestinos en Cisjordania por parte de colonos israelíes.
El entendimiento político, que ahora debe concretarse jurídicamente, se ha alcanzado tras lograr la unanimidad de los Estados miembro en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) reunido este lunes en Bruselas, una resolución que la propia Kallas había reclamado horas antes, después de que en la anterior cita de ministros no se consiguiera ningún consenso para sancionar a Israel por su ofensiva contra Palestina y Líbano.