Las autoridades del estado de Nueva York han sacado adelante una nueva normativa que impide a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) cubrirse el rostro con máscaras, en un contexto de creciente tensión y apenas un día después de que el zar de fronteras del presidente Donald Trump, Tom Homan, amenazara con “inundar” el estado con un amplio despliegue.
La gobernadora demócrata Kathy Hochul ha precisado que, a partir de ahora, los funcionarios del ICE deberán desempeñar su labor con la cara visible. Con esta disposición, el Ejecutivo estatal pretende frenar posibles abusos en el uso de la fuerza, una preocupación que organizaciones de defensa de los Derechos Humanos vienen denunciando desde hace años.
Desde la implantación por parte de Trump de su controvertida política antiinmigración, que ha derivado en detenciones masivas, redadas y deportaciones a gran escala, los agentes del ICE han recurrido de forma habitual a cubrirse el rostro durante sus intervenciones.
El paquete legislativo aprobado incluye además la prohibición de que estos agentes utilicen cárceles locales para retener a personas detenidas y de que lleven a cabo registros en domicilios, hospitales, iglesias y centros escolares sin una orden judicial que lo avale.
La Administración Trump tiene previsto impugnar esta normativa ante los tribunales. En 2025, una disposición similar que impedía a los agentes ocultar su cara fue aprobada en California, pero un tribunal federal la tumbó más tarde al considerarla discriminatoria.
Las operaciones del ICE han generado una fuerte contestación tanto en Estados Unidos como a nivel internacional, especialmente tras varios escándalos durante sus redadas. Uno de los casos más sonados se registró en Mineápolis, Minnesota, donde dos personas fallecieron a manos de agentes durante un operativo.