La capital tunecina ha sido escenario este sábado de una nueva movilización antigubernamental, con una marcha que ha recorrido las calles desde Bab al Khadra, en la zona norte, hasta Bab al Bahr, en el este de la ciudad, y que ha reunido a activistas de la sociedad civil y a numerosos ciudadanos preocupados por la deriva del país.
Durante la protesta, los asistentes han entonado consignas en las que denunciaban “el deterioro de las condiciones sociales y económicas” y el encarecimiento generalizado del coste de la vida, mientras reclamaban respuestas urgentes frente al desempleo, la falta de inversión y las sucesivas crisis sociales que golpean a Túnez, según han recogido medios locales como Tunis Afrique Presse.
En declaraciones realizadas en plena marcha, el activista político Mehdi Jlassi ha remarcado que las autoridades “han adoptado un enfoque de seguridad para abordar una serie de cuestiones”, advirtiendo además de que “las protestas sociales han adquirido claras dimensiones políticas”.
Estas movilizaciones se enmarcan en una cadena de protestas reiteradas que el país arrastra desde la revolución de 2011 y que se han intensificado en los últimos años por la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la sensación de bloqueo económico, tal y como señalan diversos medios tunecinos.
En este contexto, la presión sobre el Ejecutivo continúa en aumento, mientras amplios sectores de la población reclaman soluciones concretas a problemas estructurales que lastran al país desde hace años.
La marcha de este sábado se suma a un patrón de movilización creciente tanto en la capital como en otras localidades tunecinas, donde la ciudadanía viene expresando de forma sostenida en las calles su malestar por la situación económica y la escasez de oportunidades laborales.