Ocho países de América Latina suscribieron este viernes una declaración conjunta sobre “la situación humanitaria” en Bolivia, en pleno estallido de protestas de los sectores minero, agrícola y docente, que han dejado prácticamente bloqueada la capital y han sumido a la administración de Rodrigo Paz en una grave crisis política y social.
“Los países abajo firmantes manifestamos nuestra preocupación por la situación humanitaria en Bolivia, producto de las protestas y bloqueos de carreteras que han derivado en el desabastecimiento de alimentos e insumos esenciales para la población”, señalaron de forma conjunta Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú.
El Ejecutivo boliviano afronta un escenario de tensión creciente tras varias semanas de movilizaciones impulsadas por distintos colectivos sociales que reclaman incrementos salariales y se oponen a la privatización de empresas públicas. La situación se ha agravado este viernes con la salida a las calles de miles de mineros, que han colapsado la capital del país para exigir respuestas a sus demandas, en una jornada marcada por intensos choques directos con las fuerzas antidisturbios.
En la declaración, los gobiernos firmantes expresan su rechazo a “toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático” y a “alterar la institucionalidad” del Gobierno boliviano. Al mismo tiempo, expresan su apoyo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, “elegido democráticamente en las elecciones generales de 2025”.
“En este sentido, reiteramos nuestra solidaridad con el Gobierno y el pueblo boliviano y exhortamos a todos los actores políticos y sociales a canalizar sus diferencias privilegiando el diálogo, el respeto a las instituciones y la preservación de la paz social”, concluye el comunicado conjunto.