Volker Türk advierte del riesgo de un conflicto regional más amplio y recuerda que el Derecho Internacional obliga a proteger a la población civil
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha lanzado este sábado un llamamiento urgente a la “contención” y al regreso inmediato a la mesa de negociaciones tras la nueva ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní con ataques a Israel y a bases estadounidenses en Oriente Próximo.
Türk ha lamentado los bombardeos iniciales sobre territorio iraní y las represalias posteriores, subrayando que, en cualquier conflicto armado, “son los civiles quienes pagan el precio más alto”. En un mensaje contundente, ha advertido de que “las bombas y los misiles no son la forma de resolver las diferencias, ya que solo causan muerte, destrucción y miseria”.
El responsable de Derechos Humanos de la ONU ha instado a las partes implicadas a “usar la razón, desescalar y volver a la mesa de negociaciones”, recordando que apenas unas horas antes estaban buscando activamente una solución diplomática. A su juicio, esa es “la única vía” para resolver de manera duradera las profundas discrepancias entre los Estados implicados.
Riesgo de una guerra regional
Türk ha alertado además del peligro de que la actual espiral de ataques desemboque en “un conflicto aún más amplio”, con consecuencias imprevisibles para la estabilidad de Oriente Próximo. Ha advertido de que la continuación de las hostilidades “llevará de forma inevitable a más muertes civiles sin sentido y a una destrucción en una escala potencialmente inimaginable, no solo en Irán, sino en toda la región”.
En este contexto, ha recordado que el Derecho Internacional Humanitario es claro y que la protección de la población civil debe ser una prioridad absoluta. “Todos los actores involucrados deben garantizar el cumplimiento de estas leyes”, ha insistido, antes de subrayar que cualquier violación debe acarrear la correspondiente rendición de cuentas.
El pronunciamiento de la ONU llega en un momento de máxima tensión internacional, con el temor creciente de que el intercambio de ataques entre Teherán, Tel Aviv y Washington derive en una confrontación abierta de mayor alcance.