Qatar y Turquía han instado este martes a que prosigan las conversaciones entre Estados Unidos e Irán con el objetivo de frenar las hostilidades y recuperar la plena libertad de navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, subrayando que este corredor marítimo no puede ser empleado “como un arma”.
En una comparecencia conjunta en Doha, el primer ministro y ministro de Exteriores qatarí, Mohamed bin Abdulrahman al Thani, ha explicado que en su reunión con el titular de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, han abordado las “circunstancias extremas” que atraviesa Oriente Próximo a raíz de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y el impacto directo que el conflicto está teniendo en el estrecho de Ormuz.
Al Thani ha censurado que esta ruta marítima, esencial para el comercio mundial de crudo, haya sido “utilizada como arma en esta guerra” y ha criticado que Teherán recurra a este paso contra los países del Golfo. “Irán no debería utilizar este estrecho como arma para presionar o chantajear a los países del Golfo”, ha señalado, según la cadena qatarí Al Jazeera.
Al mismo tiempo, Qatar y Turquía han reiterado su respaldo a las iniciativas de mediación impulsadas por Pakistán para detener la guerra y han asegurado que mantendrán las consultas con los Estados del Golfo con el fin de restaurar la estabilidad en la región.
El jefe de la diplomacia qatarí ha insistido en que la vía diplomática debe imponerse para cerrar la confrontación con Irán y, en este contexto, ha reclamado que se mantengan y refuercen los contactos entre las partes con el fin de alcanzar un alto el fuego y consolidar la paz.
En sintonía con este mensaje, Fidan ha remarcado que Ankara respalda de forma plena los esfuerzos de mediación de Pakistán y “ni siquiera” contempla un escenario distinto al de la negociación. “Como ya hemos visto anteriormente, volver a la guerra no servirá más que para agravar la devastación”, ha manifestado en declaraciones recogidas por la agencia turca Anatolia.
“No queremos volver a la guerra. La guerra no es, sin duda, una solución. Trae consigo inestabilidad, privaciones económicas y una posible destrucción no solo para la región, sino para el mundo entero”, ha alertado el ministro turco.
En relación con la crisis en Ormuz, Fidan ha reconocido el fuerte impacto económico global que provoca el cierre del estrecho y ha recalcado que los esfuerzos de la comunidad internacional se orientan “en alcanzar un acuerdo lo antes posible, reabrir el estrecho y restablecer la seguridad de la navegación”.
Respecto al diálogo entre Washington y Teherán, ha explicado que ambas capitales comparten el objetivo de poner fin a la guerra y reabrir el paso de Ormuz, aunque “el problema es cómo plasmarla por escrito de una manera que ambas partes puedan aceptar en cuanto a prioridades y redacción”.
En cualquier caso, el responsable de Exteriores turco ha insistido en que el proceso negociador debe cerrarse con rapidez para alejar el riesgo de un retorno a la confrontación militar abierta.