El Gobierno de Reino Unido ha anunciado este lunes un nuevo paquete de sanciones dirigido contra 85 personas y entidades vinculadas, por un lado, a campañas rusas de desinformación para “desestabilizar” a Ucrania y, por otro, a la “deportación forzosa” de niños ucranianos en el marco del conflicto, que se prolonga ya desde hace cuatro años y medio.
El Departamento del Tesoro británico ha incorporado a 29 individuos y organizaciones a su lista de sancionados por su papel “en la deportación forzosa, la reeducación y la militarización de niños ucranianos”.
Entre los señalados figuran centros educativos, instituciones estatales médicas y de educación superior, instalaciones de entrenamiento y varios de sus dirigentes. Entre ellos destaca Vladislav Golovin, director general del movimiento juvenil Yunarmiya, respaldado por el Ministerio de Defensa de Rusia, así como Grigori Gurov, presidente de la agencia estatal de juventud Rosmolodezh.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo británico ha sancionado a otros 56 objetivos por su implicación en “campañas rusas de manipulación e injerencia de información extranjera, diseñadas para desestabilizar Ucrania”.
Estas medidas se suman a las adoptadas hace apenas una semana, cuando Reino Unido ya impuso restricciones a unas treinta personas y entidades relacionadas con el desarrollo de drones y presuntas redes que “explotan migrantes” en el contexto de la guerra en Ucrania.