Las autoridades del Reino Unido han decidido retirar temporalmente a todo su personal diplomático de Irán debido a la situación de seguridad en el país, según confirmó el Foreign Office británico en una declaración oficial. Esta medida preventiva incluye la salida de empleados y se produce en un contexto de crecientes tensiones regionales y preocupaciones por la seguridad de los diplomáticos.
El Gobierno británico ha señalado que, ante los riesgos actuales, la embajada en Teherán continuará operando de forma remota, limitando los servicios consulares presenciales e instando a los ciudadanos británicos a reconsiderar cualquier viaje al país.
La decisión se enmarca en un clima de inestabilidad que ha llevado a varios países, entre ellos Estados Unidos, a ajustar la presencia de sus diplomáticos en la región ante el temor de posibles enfrentamientos o incidentes de seguridad vinculados a la escalada de las tensiones con Irán y los desafíos geopolíticos en Oriente Próximo.
El Foreign Office ha enfatizado que la medida es temporal y preventiva, y que su prioridad es la seguridad de su personal y de los ciudadanos británicos que residan o viajen en Irán.